skip to Main Content
Autocrítica De Maduro Y La Clase Obrera

EDITORIAL: LA AUTOCRÍTICA DE MADURO

¿Es posible la producción capitalista y la distribución socialista? ¿O lo que es lo mismo la producción privada y la distribución social? ¿Qué tiene que decir la clase obrera? ¿Por qué los capitalistas distribuyen hasta el 80% de los productos que circulan?

Como mencionamos en un editorial pasado, vamos a dedicar un análisis a la autocrítica pública realizada por el Presidente Nicolás Maduro el pasado 30 de abril de 2018 en la clausura de la Expo Venezuela Potencia (1). Las interrogantes al principio del texto provienen de la reflexión presidencial:

      “Estamos en una crisis verdadera de carácter revolucionaria en el campo de la economía capitalista venezolana –dijo el Presidente-, y el muerto que se estaba muriendo adquirió poder y se transformó en un zombie, es la economía zombie del capitalismo criminal que se está tragando con la inflación al pueblo de Venezuela, tenemos que actuar, yo me voy a poner al frente de una revolución económica pero pido el apoyo de la clase obrera (…)”.

Y refiriéndose a los clap decía: “Estoy de acuerdo que se extiendan los beneficios de los clap a toda la clase media venezolana (…) pero estoy de acuerdo es que sea un clap para toda la sociedad ampliado e integrado.”

Y se pregunta:

      “¿Por qué el sistema capitalista tiene que distribuir todos los productos? El 70, 80% ¿por qué tienen que circular en el sistema capitalista criminal? ¿por qué no circulan en el sistema de los clap? ¿por qué? ¿ustedes no se han preguntado eso ministros, compañeros? ¿pueden más ellos que nosotros? están pudiendo más… salga a la calle a comprar algo ¿y qué hace la clase obrera? ¿sólo se dedica a ver a Maduro y a aplaudirlo? ¿por qué no se van a la calle a combatir también? y a producir un cambio estructural en la economía y nosotros desde el gobierno. La crisis gramsciana revolucionaria de la economía venezolana exige muchísimo más de todos nosotros, muchísimo más de lo que estamos haciendo, no estamos a la altura de esta crisis en lo económico, reconozcámoslo no estamos a la altura, estamos muy por debajo de lo mínimo que hay que hacer, lo digo como autocrítica frente a un país, estamos muy por debajo de lo que podemos hacer, porque no estoy pidiendo algo que no se pueda, estoy pidiendo todo lo que se puede: producir más, distribuir mejor, garantizar comercialización justa y garantizar precios respetados, justos y socialistas para el pueblo (…) Juntos lo lograremos, es mi consigna, valga la autocrítica para el camino que está por hacerse”.

Para nosotros, defensores de la necesidad de superar el veto a la contradicción que rige nuestro modo de pensar, resulta meritoria la reflexión del Presidente, sus palabras impulsan la fuerza de la crítica y la autocrítica, la vitalidad que le imprimen a la revolución, a la moral de los militantes. Sin embargo, queremos concentrar nuestra reflexión a otro aspecto de lo dicho por el Presidente que nos parece fundamental dilucidar.

El Presidente Maduro se pregunta por qué la distribución de los productos que circulan en el país corresponde hasta en un 80% al sistema capitalista. La respuesta es que la propiedad de los medios de producción está repartida en esa misma proporción a favor de los privados, no es posible ser equitativo en la distribución, socializar la distribución, sin socializar los medios de producción. Esto ya fue estudiado por Marx, veamos lo que nos dice en los Grundrisse:

      “Según la concepción más superficial, la distribución aparece como distribución de los productos, y de tal modo como más alejada de la producción y casi independiente de ella. Pero, antes de ser distribución de los productos, ella es: 1) distribución de los instrumentos de producción; 2) distribución de los miembros de la sociedad entre las distintas ramas de la producción –lo cual es una definición más amplia de la misma relación- (subsunción de los individuos en determinadas relaciones de producción). La distribución de los productos es manifiestamente sólo un resultado de esta distribución que se haya incluida en el proceso mismo de producción, y determina la organización de la producción. Considerar a la producción prescindiendo de esta distribución que ella encierra, es evidentemente una abstracción huera, mientras que, por el contrario, la distribución de los productos ya está dada de por sí junto con esta distribución, que constituye originariamente un momento de la producción.”(2)

Como vemos la organización de la distribución está determinada por la organización de la producción, por tanto, el combate al que llama el Presidente a la clase obrera no debería ser salir a la calle como la Sundae a controlar los precios, lo que equivaldría a la otrora lucha obrera del siglo XIX contra las máquinas con las que producían; de lo que se trata es de que los medios de producción sean de propiedad social, única manera de lograr la distribución equitativa de los productos.

No será en manos de capitalistas, ni siquiera en manos de esos a los que el vicepresidente califica de héroes nacionales (3), que vamos superar la guerra económica, por más financiamiento que se les entregue no abandonarán sus intereses, que no son los mismos del pueblo. Lo que plantea el Presidente Maduro no es nuevo y ya estuvo de moda en otro siglo, recordemos a Marx nuevamente, quien en carta a su amigo Josep Weydemeyer el 1 de febrero de 1859 hablaba de las propuestas de socialismo en Francia en esa época:

      “…El socialismo fashionable [de moda], que quiere dejar que siga subsistiendo la producción privada, pero quiere organizar el intercambio de los productos privados”.

Las divisas y todo el financiamiento que hoy es trasegado a manos privadas es necesario concentrarlo en fortalecer y relanzar los logros sociales y económicos del socialismo en una zona socialista: centros de producción, fábricas, centros de mejoramiento agrícola y pecuario, las redes de distribución como Mercal,  Pdval y Bicentenario. Profundizar el carácter socialista de las Misiones, ellas son componente espiritual del Socialismo, se deben dinamizar, relanzar, retomar su núcleo Socialista, zafarlas de la parsimonia burocrática que le inyecta el ambiente capitalista, evitar que se conviertan en un elemento más del Estado paquidérmico heredado desde la cuarta. Las comunas y consejos comunales agrupados en una poderosa confederación nacional.

Desde esta Zona Socialista, de propiedad social, es posible planificar integralmente la economía, reactivando la Comisión Central de Planificación para adelantar un programa de industrialización que recorra el país y recupere la moral nacional desde el estímulo a la conciencia social, estamos por debajo de lo que podemos hacer porque extraviamos el rumbo ideológico, porque hemos puesto el Estado al servicio del capital y no del trabajo.

 

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara

Correo electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache

 

Fuentes:

(1) Transcripción propia, tomada de Youtube.

https://www.youtube.com/watch?v=nzlqFOeDoxA

(2) Karl Marx. Elementos Fundamentales para la Crítica de la Economía Política (Grundrisse) 1857-1858. Siglo XXI Editores. Volumen I. Año 2005. Pág. 16-17

(3) Palabras del Vicepresidente Tarek El Aisami: “…Nosotros nos sentimos orgullosos de nuestro sector productivo nacional por haber sorteado tantas dificultades y sobre todo los que exportan, se han convertido en héroes nacionales porque se han convertido en una esperanza de la Venezuela futura”.

http://www.vicepresidencia.gob.ve/index.php/2018/04/28/expo-venezuela-potencia-abrira-capitulo-especial-a-la-exportacion-y-comercializacion-en-petros/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top