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Plan Robin Hood

EDITORIAL ESPECIAL: EL PLAN ROBIN HOOD, UN PROGRAMA DE INDUSTRIALIZACIÓN

¿Por qué sigue siendo una premisa el financiamiento al sector privado? ¿No es mejor dedicar el ingreso petrolero a la construcción de capacidades propias de los trabajadores? ¿Cuándo se ha visto a un empresario trabajando cual obrero?

El Comandante Chávez nos dejó toda una concepción del proceso de industrialización en Venezuela de la mano de su principal herramienta: la industria petrolera. Esta concepción es poco conocida y difundida, es el Plan Robin Hood, que exponemos como propuesta concreta para la ofensiva económica que debe comenzar el 21 de mayo de 2018.

PDVSA inició en 2007 la creación de un conjunto de Filiales No Petroleras, con misiones específicas que buscaban asegurar, entre otras cosas, que el importante flujo de inversiones contempladas en dicho plan permitiera desarrollar un tejido industrial con hegemonía de la propiedad social. De esta forma, el Estado tendría en su poder instrumentos para reducir costos, aumentar eficiencia y sustituir importaciones, revirtiendo de esta forma la situación en la que el sector privado se apropia de una importante cantidad de la renta petrolera, mediante la manipulación de los precios (sobreprecios) de los principales bienes y servicios que consume la industria petrolera, induciendo la corrupción, además del control que ejercen y la distorsión que han logrado en todas las ramas de la economía nacional.

Con las Filiales No Petroleras, PDVSA puede avanzar firmemente hacia la Plena Soberanía Económica y Tecnológica. Dentro de este grupo de filiales se creó PDVSA Industrial, con la misión de ser el motor principal en la construcción del tejido industrial conexo a la actividad Petrolera y Gasífera, bajo un esquema de Propiedad Social de los medios de Producción, estableciendo el Sistema Presupuestario de Financiamiento en la administración de sus empresas afiliadas, y con la eventual participación de socios internacionales convenientes estratégicamente, asegurando el esquema accionario del decreto 5200 y la adecuada transferencia tecnológica, a la par del desarrollo de un proceso de ingeniería inversa e investigación propio.

De todo lo anterior, se desprende la importancia de cerrar el paso a la posibilidad de privatización de las filiales de PDVSA. (1)

Matriz de Soberanía Económica

CONCEPTOS PRINCIPALES DE ESTA ESTRATEGIA 

PDVSA Industrial nace con la determinación de consolidar la hegemonía de la propiedad social de los medios de producción en el área industrial vinculada a PDVSA, así como edificar el tejido industrial que no sólo producirá las partes e insumos para el sector petrolero (desde la investigación, diseño, producción y mantenimiento), sino que sentará las bases de las nuevas fábricas que articularán los segmentos industriales vinculados como parte de la superación de la dependencia de la renta, para expandir las fuerzas productivas y las capacidades industriales del Estado, elemento fundamental para la construcción del Socialismo.

La estrategia para PDVSA Industrial está fundamentada en una serie de conceptos que rigen su desarrollo y operación. A continuación mencionaremos los principales conceptos involucrados, los cuales prefiguran la práctica socialista en el ámbito económico – político:

Empresas Consolidadas:

Este concepto es una categoría planteada por el Comandante Che Guevara, busca la eliminación de la fragmentación y la visión individualista del capitalismo. Se considera una Empresa Consolidada, al conglomerado de plantas, fábricas o unidades con una base tecnológica similar o un destino común para su producción. De esta forma, los trabajadores de lo que antes pudo ser una empresa aislada y fragmentada del resto de la cadena productiva en la que se incluye, ahora se ven perteneciendo a una Empresa Consolidada, de alcance nacional y proyección internacional, integrándose con una mayor conciencia con sus compañeros de clase del resto de las fábricas o plantas que componen la empresa. Esto fortalece la conciencia de clase y permite conformar colectivos políticos por sector o rama industrial. Además, en lo económico, la Empresa Consolidada aprovecha ventajas de la vinculación entre las plantas que la conforman y desarrolla su producción en base a un Plan Centralizado que considera lo que antes pudieron ser empresas separadas. Un ejemplo directo de esto lo tenemos en el caso de la producción de tuberías para la industria petrolera y gasífera. En el pasado habían cuatro empresas que competían por el mercado y que fomentaban la visión individualista en beneficio de sus accionistas e independientemente de afectar el objeto social de la producción. Hoy en día, mediante el esquema propuesto, se plantea el concepto de una “Consolidada de Tubulares” que denominaríamos Empresa Nacional de Tubulares, la cual integra, más que sumar, cuatro viejas empresas capitalistas (TAVSA, SOLTUCA, TUBHELCA y HELVESA). En esta nueva visión de empresa se pueden integrar nuevas fábricas o plantas vinculadas con la actividad de producción de tuberías.

Control de la Clase Obrera: 

Partiendo de la Planificación Integral dirigida por el Estado, y conscientes de que las acciones de los trabajadores no pueden comprometer la existencia del resto de la Sociedad, las empresas de PDVSA Industrial desarrollarán el compromiso de una participación real y permanente de los trabajadores en la toma de decisiones sobre la gestión de la empresa, especialmente en el aseguramiento de las condiciones adecuadas de trabajo y en el cumplimiento de las metas de producción y el esquema de distribución orientado desde la Planificación Centralizada. La clase obrera asumiría su rol de vanguardia en el fortalecimiento de la economía socialista en el país, lo cual significa poner a la disposición de la sociedad la mayor cantidad de producción al menor costo posible. Los trabajadores de las fábricas y plantas, abandonan la visión puramente economicista y asumen una posición estratégica. Lo que denominamos el Control de la Clase Obrera busca la liberación completa de la sociedad, la superación del capitalismo y la construcción del Socialismo. No se trata de que los obreros asuman la propiedad de las empresas o que las dirijan para satisfacer sus intereses locales o particulares, sino que asuman su participación con conciencia del deber social en beneficio de toda la sociedad.

Objeto Social de la Producción:

Las distintas agrupaciones industriales de empresas tienen objeto social, es decir, sólo producen bienes para satisfacer necesidades reales de la sociedad, bien sea de manera directa o porque se conectan a segmentos industriales que finalmente los generan y distribuyen. La conciencia de los trabajadores sobre el objeto social de la producción, los lleva a entender el trabajo como parte de su deber social, como su compromiso con la sociedad, erradicando las prácticas que enajenan el trabajo y convierten el esfuerzo humano en mercancía.

Pero la visión del objeto social de la fábrica o la planta no sólo se circunscribe a su ámbito interno. Trasciende las cercas de la empresa y se mete de lleno en las necesidades reales de la sociedad donde opera o a la que va destinada su producción, con lo cual la planificación para la concreción del objeto social de la empresa no tiene como centro sólo la producción, sino también la superación de la condiciones de vida material y espiritual de la nación.

Conocimiento y Tecnología para una Producción con Eficacia Revolucionaria:

Lo hemos dicho en anteriores editoriales, y lo repetimos, no se puede hablar de industrialización si los sectores económicos a desarrollar son incapaces de insertarse en el mercado mundial. Ningún sector con baja productividad del trabajo, baja calificación de la fuerza de trabajo, puede lograrlo, y si no puede hacerlo entonces estará simplemente dedicado a trasegar la renta subsidiado por el Estado. Ese es el gran dilema y el gran secreto de los empresarios privados nacionales, si alguno produce lo hace importando insumos con divisas subsidiadas, con procesos productivos ineficientes, basados en tecnologías dependientes del capitalismo central.

En Venezuela el sector que ya tiene un lugar en el mercado mundial, que cuenta con fuerza de trabajo calificada capaz de garantizar niveles elevados de productividad del trabajo, es el sector petrolero, PDVSA. Debe programarse un esfuerzo sistemático en la investigación y capacitación, elevar los niveles de calificación ya existentes. Así, contaremos con trabajadores preparados y evolucionando sistemáticamente, un conjunto de plantas con la tecnología más segura y de elevada productividad del trabajo. Adicionalmente, este programa de investigación y capacitación impactaría el diseño de los programas educativos del Estado a todo nivel. De esta manera, se pondrían en marcha un conjunto de procesos productivos con tecnologías propias que nos permitirían entregar bienes con los más elevados estándares de calidad nacional e internacional, siempre respetando los límites objetivos que impone la naturaleza.

Sistema Presupuestario de Financiamiento:

La propuesta de funcionamiento económico se basa en el Sistema Presupuestario de Financiamiento creado por el Comandante Che Guevara en la Cuba Socialista. Concretamente se toman desde este sistema los conceptos relacionados con: el control centralizado y automatizado de la producción de la empresa, el manejo de los fondos producidos y consumidos, las relaciones de intercambio con otros entes de Propiedad Social, el rol del sistema financiero, la interpretación de la Ley del Valor y la fijación de los precios.

La Comisión Central de Planificación

Este plan centralizado rige la actividad de todos los grupos industriales y define metas de producción y presupuestos de gastos, inversiones e ingresos. No existe autonomía alguna ni en PDVSA Industrial ni en ninguna de sus empresas. Todas tienen como misión el logro de su objeto social, circunscritos a los límites presupuestarios, instancias de control y a otra serie de lineamientos establecidos en el Plan.

El Plan Centralizado es aprobado por el Estado a través de la Comisión Central de Planificación o el Ente que fije la Dirección del País, proponemos la instancia de la Comisión Central de Planificación dado que está contemplada en la estructura del Estado aunque no ha sido lo suficientemente ponderada en su importancia, y proponemos sea dirigida desde la Vicepresidencia de Planificación. Para avanzar en la actual coyuntura proponemos la instalación de esta Comisión tomando en cuenta la necesidad de optimizar los recursos disponibles y además garantizar el equilibrio entre esta premisa y el peligro de asignar a PDVSA cargas más pesadas de las que puede soportar.

PDVSA Industrial, por ejemplo, no accede bajo este esquema de manera directa a los fondos producidos por sus empresas. Todo lo que produce va a cuentas de PDVSA, desde donde se le bajan recursos en función del Plan Centralizado y de los presupuestos previamente aprobados. En caso que deba acudir a fuentes de financiamiento para asegurar su flujo de caja, todas estas operaciones son estrictamente controladas desde PDVSA y el acceso a esos fondos financiados está también supeditado al presupuesto y a las propias capacidades productivas de PDVSA Industrial o la filial que corresponda.

En las relaciones de intercambio entre las empresas de PDVSA Industrial y entre esta y otros entes de PDVSA o del Estado (cualquier ente de propiedad Social), el dinero no circula como moneda en los mismos términos mercantiles del capitalismo. El dinero funciona como “dinero aritmético”, como reflejo en precios o números de la gestión de la empresa, es decir, los fondos que intercambian los entes de Propiedad Social son compensados en sus respectivos libros, dándolos de baja en un lado y de alta en otro. El resultado de la gestión de la empresa se mide por el cumplimiento de sus metas de producción y del plan de distribución, en fin por el cumplimiento integral de su objeto social. No nos interesa promover indicadores de gestión asociados a la acumulación de capital, al margen de ganancia sobre la mercancía, etc. Más bien perseguimos impulsar una tendencia en la que vayan desapareciendo categorías propias del capitalismo como la mercancía, el interés bancario y el mercado.

La fijación de los precios busca la sustentabilidad de la actividad económica y el aporte a la sociedad a través de los recursos del Estado, sin incluir mecanismos especulativos, todo sustentado en una política cambiaria y monetaria que parte del control estatal de las divisas destinadas ahora a la zona económica socialista, de propiedad social. La eficiencia y la elevación de la productividad del trabajo, dirigidas con el impulso de la clase obrera son los instrumentos para alcanzar las metas de producción, reducir costos e influir positivamente en la constitución de la base material de la economía socialista, es la transición basada en el acorralamiento progresivo del mercado y no en un híbrido capital socialista, donde el Estado administrador de la renta petrolera estimula por un lado la formación de capitalismo e intenta en vano por el otro controlar su voracidad.

PROPUESTA DE FONDO DE DIVIDENDOS NO PETROLEROS

Las estrategias planteadas para PDVSA Industrial, aplicables a las Filiales no petroleras como por ejemplo la Filial de Servicios Petroleros que impulsa los Injertos Socialistas, buscan evitar la transferencia de la renta petrolera que se consume en maquinarias, equipos y bienes industriales hacia los sectores privados que adversan y actúan contra la Revolución Bolivariana, tanto nacionales como transnacionales. Los mecanismos de administración de las empresas de PDVSA Industrial, guiados por el Sistema Presupuestario de Financiamiento, las sinergias  originadas por la Planificación Centralizada, la transformación de los esquemas de intercambio de productos y subproductos (eliminación progresiva de la categoría mercancía), la participación consciente de los trabajadores y el adecuado impulso tecnológico, permitirán además una importante reducción en los costos de producción.

Con base a estas realidades por construir, proponemos la constitución de un Fondo de Dividendos No Petroleros, en el cual se consoliden todos los excedentes de la gestión financiera de PDVSA Industrial, luego de deducir las cantidades aprobadas por el Estado para sus presupuestos de gastos e inversiones y luego de cumplir las obligaciones legales con los socios que participen en las distintas actividades productivas y otros compromisos con la casa matriz. Este fondo sería manejado directamente por el Presidente de la República como Administrador de la Hacienda Pública Nacional. De esta manera, se alcanzaría la Victoria Estratégica mediante la cual lo que antes se iba a manos privadas, ahora pasa a ser administrado por el Estado para la construcción del Socialismo.

Para lograr lo expuesto es necesario:

1) El Plan Estratégico de PDVSA Industrial, los mecanismos de administración establecidos en el Sistema Presupuestario de Financiamiento, los grupos industriales, fases de despliegue y la cartera de proyectos, que existen y debe actualizarse.

2) La creación del Fondo de Dividendos No Petroleros a partir de los excedentes que se generen en la gestión eficiente de PDVSA Industrial.

Este es el Plan Robin Hood, que devuelve al pueblo lo que históricamente fue trasegado a los ricos.

 

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara – Venezuela

Correo electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache

 

Fuentes:

(1) Ver el Editorial del 16 de mayo de 2018: PDVSA y el Gazapo Privatizador.

http://revolucionomuerte.info/2018/05/16/editorial-pdvsa-y-el-gazapo-privatizador/

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