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¿Esta Es La Alta Política?

EDITORIAL: ¿ESTA ES LA ALTA POLÍTICA?

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara – Venezuela

Correo Electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache

 

¿Es posible la política revolucionaria sin principios? ¿Qué representa la CIA para los revolucionarios latinoamericanos? ¿En qué momento los terroristas gringos dejaron de serlo? ¿Qué se negoció a cambio de la entrega de Holt?

La imagen que ilustra este editorial dice más que las mil palabras que generalmente lo componen, sin embargo, queremos hacer algunas reflexiones.

Se nos dijo muchas veces que el señor Holt, que sale tan feliz en la foto con el gobernador de Carabobo, era el jefe para América Latina de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos;  tal vez ahora saldrá quien diga que no, que era sólo un mormón, que por cierto es diestro en el manejo de armas de guerra y es piloto de aviones.

Si se trata del jefe de la CIA para América Latina, estamos hablando del heredero de todos los que organizaron tantos golpes de Estado y masacres en todos nuestros países: Guatemala de Arbenz, República Dominicana de Juan Bosch y Francisco Camaño, Grenada de Maurice Bishop, Brasil de Goulart, Chile de Allende, por mencionar algunos ejemplos. En síntesis, la CIA es el instrumento por excelencia del imperialismo para minar las fortalezas de todo aquel país que pretenda salir de su área de influencia y someterlo por la fuerza, como dijo aquél ex fiscal en abril de 2002.

No estamos entonces lanzando piedras, ni argumentando razones estériles, ni se trata de un asunto personal contra nadie.

Si es cierto lo que todos sospechamos, la CIA es responsable del asesinato del Comandante Chávez, entonces es razonable pensar que el señor Holt debía recibir otro trato, basado en la justicia mil veces postergada para nuestros pueblos, pueblos que en todo el continente nos alientan a no desmayar, que guardan en su corazón a pesar de su realidad la esperanza de que la emancipación llegue hasta ellos y las generaciones por venir.

El agente encubierto Holt sabe lo que hace, y antes de irse recibió su camiseta de Lacava, la misma que usan los trabajadores de la Gobernación de Carabobo, gente humilde y trabajadora, que vemos por ejemplo en la autopista regional del centro que Lacava privatiza con sus peajes. Pero también Holt tiene fotos con una taza del mazo dando, ese es su trabajo, minar la moral de los revolucionarios, prostituir símbolos que se estiman de la revolución.

Pueden decirnos que están negociando que Estados Unidos levante el bloqueo financiero que nos tienen, que a partir de la captura de Holt se abrirá la investigación que todos aspiramos sobre la muerte del Comandante Chávez, que exigirán que se levante el bloqueo a Cuba y sea entregado el territorio de Guantánamo, que exigirán que cese la agresión contra el pueblo Sirio, la masacre a los Palestinos, que Venezuela exigirá la desnuclearización del planeta y el cumplimiento de los acuerdos para revertir el cambio climático. Pero no lo dirán, eso que podría justificar la entrega de Holt no será exigido, y en vez de eso vemos a Holt con una taza del mazo dando y abrazado con lacava.

Los revolucionarios del continente no merecemos argumentos cobardes como eso de que al soltar a Holt se “forzó” un canal de diálogo con Estados Unidos (eso es como aquello de golpear el puño de alguien con la cara), o que se propician conflictos entre el Gobierno de Trump y el Congreso, como si gobierno y congreso no son un sistema de dominación. O que la liberación anula a la oposición como mediadora (para luego pedirles reconciliación, otra vez). O que se desescala la narrativa del ala extrema representada por Marco Rubio (es el mismo sistema, los policías malos y los buenos son la misma miasma). O ese insulto a la inteligencia de que liberando a Holt se ralentizan las sanciones, es decir, ni siquiera lo exigimos sino que será consecuencia de la bondad imperial.

Llevamos sobre nuestros hombros la esperanza de millones de personas en el continente y el mundo, debemos asumir esa responsabilidad con valentía, esa que llevó a Fidel a decir: “Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla”, o Chávez cuando dijo, desde Carabobo por cierto: “Váyanse al carajo yanquis de mierda”.

Lacava es muy enérgico desde la posición de gobernador para perseguir choros que roban en el sambil, enfermeros que se roban insumos médicos, muy bien, pero muy sumiso para tratar con senadores y agentes de la cia gringos. Si alguien lo acusara de agente por sus vínculos con el grupo de Bostón y sus estudios en las universidades gringas donde se captan los agentes desde su juventud, ahí sí se invocaría la justicia contra los falsos testimonios, pero esa misma justicia no sirve para Joshua Holt; a veces la justicia no es tan ciega.

Eso recuerda aquél libro de Orwell, “La rebelión en la granja”, donde todos eran iguales, pero unos más iguales que otros.

This Post Has One Comment
  1. Es muy triste, que desde la muerte de Chavez y aun antes en su enfermedad ya nos estabamos rindiendo al imperio, cuando se analiza la actuacion del gobierno, principalmente en lo económico, íbamos pico abajo, ahora estamos en una ola que en cualquier momento se voltea, por mucho parloteo y diretes contra el imperio, vemos que La Patria la están entregando poco a poco y el pueblo con el problema de su estómago, no se ha dado cuenta y si se sale alertar sobre eso, se es enemigo publico numero uno. Es triste, pero esa es la realidad.

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