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El Período Especial Venezolano 4

EDITORIAL: EL PERÍODO ESPECIAL VENEZOLANO

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara – Venezuela

Correo Electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache

 

¿Estamos en un período especial parecido al de Cuba luego del derrumbe del llamado campo socialista? ¿Cómo era ese período especial cubano en lo cotidiano? ¿Aquí lo padecen los dirigentes?

Sin pensar en que la realidad de un período especial estuviera cerca, conversábamos con unos compañeros cubanos hace algunos años ya. Recordando anécdotas de lo que se vivía en la Cuba de aquellos años, consideramos necesario relatar el contraste con la situación actual del pueblo y la dirigencia venezolanos.

En aquél período especial cubano (del cual todavía hay secuelas, sobre todo en la fortaleza de la conciencia social) hay muchas anécdotas, sólo mencionaremos algunas, con el permiso de los internacionalistas cubanos.

De un día a otro prácticamente el PIB de Cuba cayó en más de 60% según datos conservadores, el signo del inicio del período especial fue el desvío de un avión comercial que salió desde la Unión Soviética hasta La Habana pero que terminó aterrizando en Miami. Recrudecía el bloqueo, se pensaba que era cuestión de poco tiempo la caída del territorio libre de América.

Sin embargo, Fidel, la dirigencia revolucionaria cubana, ya habían advertido al pueblo cubano que aun en esas circunstancias que esperaban no ocurrieran jamás, Cuba y la Revolución Cubana seguirían luchando y resistiendo, y así lo hicieron.

Nos cuentan algunos compañeros médicos por ejemplo que no había nylon para suturar, y lo hacían con pelos de cola de caballo. Otro compañero de la esfera administrativa del Estado nos cuenta que diariamente se recogía todo el dinero en divisas de todo el país para comprar lo que alcanzara de petróleo a un buque atracado en la bahía de La Habana, iban como si fueran a una bodega a comprar un chorrito de petróleo, tal era la situación que implicaba que los cubanos con su humor caribe dijeran que no había apagones sino “alumbrones”, porque eran más las horas sin luz que las que contaban con la electricidad.

Otro compañero experimentado, combatiente en varios países, cuenta que se trasladaron a uno de los municipios cercanos a la capital cubana para buscar algunos insumos necesarios para reparar una máquina. Aprovecharon la ocasión para intentar pescar, pues era una zona dedicada a la pesca. Con ayuda de los lugareños lograron buena pesca, cocinaron en un fogón, y fue tal la avidez con la que comieron que nuestro amigo, que tenía tiempo sin consumir ingentes cantidades de proteína, tuvo que ser llevado al hospital. El diagnóstico del médico fue: “compañero usted sufrió un shock proteico”.

Cada cubano tiene mucho que contar al respecto, otro compañero nos dice que siempre recuerda la preocupación de su familia por Fidel, a pesar de ellos pasar las de caín como dicen, su esposa se preocupaba porque veía a Fidel muy flaco y con los cachetes chupaos, “lo que come es una toronja”, decía. Es conocido también que Fidel en su jipi (un viejo jeep verde oliva) se quedó accidentado varias veces en las calles de La Habana.

Otro compañero Ingeniero cuenta como casi no dormían inventando fórmulas para procesar papas y brindarle al pueblo variedad de opciones con el mismo rubro: mermelada de papa, puré de papas, papas fritas…

El pueblo cubano como una totalidad orgánica trabajaba, se movía, sobrevivía, junto a sus dirigentes fundamentales, cada uno aportaba lo que sabía, protegían a sus niños, conservaron las principales conquistas de la revolución, mantuvieron encendida la llama socialista contra todo pronóstico.

Cuanta falta nos hace la elocuencia del ejemplo, nadie puede decir en la Venezuela de hoy que se siente acompañado por su dirigencia, los empresarios y comerciantes despliegan su despiadado capitalismo sin que la dirigencia se plantee hacerles nada, al contrario, sumisos los llaman al diálogo y la reconciliación, mientras el pueblo “tira flechas”.

A nadie se le ocurre, y si se le ocurre sería desde la carcajada, pensar que los dirigentes se alimentan con las cajas clap, o que sus carros son al menos unos centauros iraníes. O que escanean el carnet de la patria para recibir un bono de la efeméride de turno (ahora mismo es el bono de la Batalla de Carabobo), lejos quedaron ya para ellos las palabras del Comandante en el Golpe de Timón, hoy se alimenta mejor el Golden Retrieve presidencial que cualquier trabajador.

Fidel en Cuba, durante el período especial habló con la verdad al pueblo, por dura que fuera la realidad. Nuestra dirigencia no asume nuestra realidad ni en el discurso ni en la acción, no es capaz ni de publicar cifras, se la pasan de diagnóstico en diagnóstico, y nosotros de abismo en abismo como dijo Chávez alguna vez, para ellos no hay período especial.

Definitivamente el período especial venezolano es especialmente para los pendejos. Pero los pendejos somos más, y poco a poco nos hacemos conscientes de nuestra propia fuerza, este sentimiento profundo de lealtad a Chávez no es sumisión a la entrega de su legado.

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