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A Los Trabajadores Petroleros

EDITORIAL: A LOS TRABAJADORES PETROLEROS

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara – Venezuela

Correo Electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache

 

¿Por qué se ataca y desprestigia sistemáticamente a PDVSA? ¿Por qué nadie la defiende? ¿Dónde están los dirigentes de la clase obrera petrolera, se convirtieron en focas?

Ha sido tan brutal la campaña de desprestigio contra la industria petrolera que ya nadie se atreve a defenderla, desde esta pequeña trinchera queremos alzar nuestra voz para acompañar a los trabajadores del corazón económico de la nación, son los trabajadores petroleros la diferencia entre superar la crisis o sucumbir ante la incapacidad y la manipulación.

El trabajo, punto central de la actividad humana, de la construcción del Socialismo, está determinado, en su eficacia, por la actitud que tengamos hacia él. El pasado salta las barreras donde se destruyó la vieja sociedad, la IV república, y continúa en la conciencia de los trabajadores, y se refleja haciendo que en la conciencia de muchos la necesidad de trabajar cotidianamente sea una necesidad que lo oprime, una necesidad que tratan de burlar.

No podemos obviar que todavía no hemos formado la sociedad nueva, que no hemos borrado los recuerdos del pasado, por supuesto que están presentes los recuerdos de nuestras luchas pero también están los rezagos de un pasado mezquino, que justamente intenta revivir la oligarquía pretendiendo la mezquindad en momentos de necesidad, alentados por una dirigencia ideológicamente retrógrada que fragmenta a la sociedad en vez de integrarla y que es incapaz de entender la necesidad de una nueva cultura del trabajo, que no golpea a los capitalistas sino a los trabajadores, aunque suene duro decirlo esa es la realidad, los capitalistas ganan cada vez más y los trabajadores no podemos vivir de nuestro trabajo.

Los malos hábitos que todavía hoy tenemos son heredados de otra época que pesó sobre nosotros durante muchos años, hemos cambiado vertiginosamente lo fundamental junto a nuestro Comandante Chávez, pero no hemos logrado destruir en nuestra conciencia con la misma rapidez esos malos hábitos, y la prueba de lo que nos falta transitar es que todavía hoy el ejercicio del trabajo social, todavía no es el trabajo de uno que se funde en el de todos contribuyendo a generar la nueva conciencia.

El objetivo es que el trabajo no sea solamente una necesidad material para llevar el salario a nuestros hogares, sino que cada hombre, cada mujer, sienta el trabajo como una necesidad moral, debe ser algo que hacemos cada mañana, cada tarde o cada noche, con entusiasmo renovado, con interés renovado, tenemos que aprender a sacar del trabajo lo que tiene de interesante o lo que tiene de creador, a conocer el más mínimo secreto de la máquina o del proceso en el que nos toca trabajar. Si no nos gusta ese trabajo capacitarnos para poder hacer aquel que nos gusta, y adherir así el trabajo a nuestros momentos felices y no como un rezago del pasado que todavía arrastramos.

El gran cambio logrado por la Revolución en sentido general se ha ido gestando más gradualmente en cada individuo, generando diversos niveles de conciencia, por eso es necesario impulsar en cada rincón de la industria petrolera una nueva actitud frente al trabajo, que la heroicidad de la lucha contra el sabotaje petrolero se vuelva conciencia cotidiana, que todo el entusiasmo y el conocimiento compartido durante el sabotaje sea expresión compartida todos los días, para que se convierta en ejemplo que edifique la nueva conducta, que incorpore a los apáticos y a los que se resignan a no olvidarse del pasado, que incorpore en resumen a todos aquellos capaces de seguir el entusiasmo y el ejemplo movilizador de la nueva actitud frente al trabajo.

La construcción del Socialismo está basada en el trabajo colectivo, en la capacidad de trabajo que cultivemos para poder organizar y dirigir mejor la industria petrolera, pilar fundamental de nuestra sociedad, al lograrlo permearemos el resto de las esferas del país: la agricultura, la producción industrial, cada rama de la economía será impregnada de la nueva cultura del trabajo.

Nos encontramos en una etapa difícil de la Revolución Bolivariana, luego de perder el liderazgo unificador del Comandante Chávez, sometidos a sabotajes de todo tipo: ataque al signo monetario, ataques financieros, sanciones… todo eso es cierto, pero también lo es que las decisiones tomadas por el gobierno no han logrado impactar esa realidad para mejorarla a favor del pueblo y los trabajadores. En el caso de los trabajadores petroleros son más los ataques y las descalificaciones que la confianza en el compromiso y la experiencia demostradas en mil batallas.

El propio gobierno ha minado la moral del trabajador petrolero, esa es la verdad, aunque muchos trabajadores no lo digan y sigan cumpliendo con su trabajo sin entender las razones por las cuales se toman las peores decisiones en cada organización, división, filial, unidad medular o de apoyo.

La dirigencia siempre habla de la necesidad de que el que opine antes de hacerlo vaya a los campos petroleros, se esgrime eso como argumento para validar las opiniones. Nosotros podemos por ejemplo hablar del trabajo productivo en el norte del Estado Monagas, donde para activar y poner en producción un pozo petrolero son necesarios en condiciones ideales de 13 a 14 meses, este lapso viene dado por la profundidad a la que se encuentre el petróleo que generalmente al norte del Estado Monagas podría ser aproximadamente 14 mil pies. Esa profundidad es la misma a la que vuela un avión comercial en Venezuela, es decir, la altura del piso hasta un avión en vuelo es la misma que hay que perforar para poder llegar a donde se encuentra el petróleo. Además hay que mencionar los procesos técnicos que requiere la perforación (tuberías, taladros, control de las presiones, temperaturas, riesgos presentes en el proceso, personal necesario para realizarlo, turnos en los que se organiza el proceso de perforación, estructura organizativa presente, roles de guardia, seguimiento, seguridad industrial), en resumen, para aumentar la producción petrolera en un rango determinado es necesaria no sólo la inversión en recursos financieros sino el concurso y el trabajo de muchos trabajadores calificados llenos de mística y amor patrio.

Cuando se habla de PDVSA generalmente se comete el error de hablar de recursos financieros, ahora mismo lo que se argumenta es que no hay para invertir y elevar la producción. Nosotros dudamos de esa argumentación, no sólo hay recursos financieros con el actual nivel de producción y precios del petróleo, sino que hay trabajadores calificados, comprometidos con nuestro país, que se mantienen en pie de lucha a pesar de la errática dirección actual de la industria y la asfixiante situación económica.

Mientras se subestime este factor y se escude cualquier argumento en el bloqueo y la “misteriosa” situación financiera, dando la espalda a los trabajadores petroleros, no habrá recuperación de la producción.

Establézcase el criterio de cortar el flujo de divisas a los privados, contrólese el sistema financiero, supérese el mito de que PDVSA no tiene “recursos” para elevar la producción y es necesario el capital privado nacional y extranjero, que la única manera de elevar la producción es entregando los pozos inconstitucionalmente. Asúmase un liderazgo consustancial con estas premisas desde la Junta Directiva conjuntamente con la clase obrera petrolera, los trabajadores en general (que también deben organizarse en Consejos de trabajadores, que superen la experiencia fallida del PES y el Golpe de Timón), y en poco tiempo se lograrán las metas propuestas.

Vaya nuestro saludo comprometido a los trabajadores petroleros de todo el país.

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