skip to Main Content
UN PUEBLO SIN CONCIENCIA DE SÍ MISMO NO ES PUEBLO

EDITORIAL: UN PUEBLO SIN CONCIENCIA DE SÍ MISMO NO ES PUEBLO

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara – Venezuela

Correo Electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache

 

¿Tenemos conciencia de aquella frase constitucional: el poder reside intransferiblemente en el pueblo? ¿Tenemos conciencia de nuestra propia fuerza? ¿Cómo asumir la desconexión de la dirigencia con las necesidades del pueblo?

La difícil situación económica y el colaboracionismo de la dirigencia nos obligan hoy más que nunca a organizarnos. Hacerlo no es traicionar el legado de Chávez, al contrario, es preservarlo. Veamos lo que decía el Comandante en el Aló Presidente Teórico #4:

“…Un pueblo sin conciencia, un pueblo fragmentado no es pueblo. Entonces hay que revisar los conceptos y los códigos, y las categorías (…) Ahora, un pueblo sin conciencia de sí mismo no es pueblo… Por eso, una de las cosas más grandes que aquí ha ocurrido en Venezuela, es el renacimiento de la conciencia de pueblo, de que somos pueblo, un pueblo decía Rousseau, no es la sumatoria de habitantes un pueblo, no. Si no hay una fuente común de la cual se bebe, si no hay un hilo invisible que nos una, no somos pueblo, somos un grupo de gente ahí, sin rumbo fijo. Si no tenemos conciencia de un pasado común que nos empuje y nos comprometa, si no tenemos objetivos comunes hacia el futuro, menos podemos decir que somos pueblo. Todo, de todo esto se trata el debate de todos los días para incrementar nuestra conciencia…” (1)

Esa conciencia no se demuestra sólo en lo electoral, que el pueblo tenga conciencia de sí mismo implica superar la fragmentación de la organización local de los Concejos Comunales, así como están aislados, sin correspondientes organizativos nacionales, regionales y municipales, son unidades fragmentadoras de la sociedad, que fomentan la cultura del egoísmo, ya que reducen las miras y las preocupaciones de la población sólo a su entorno y, dentro del entorno, a lo económico, por eso los consejos comunales se han organizado alrededor de buscar financiamiento y de las cajas clap. No estamos en contra de los consejos comunales o las comunas, planteamos que sin otros complementos de organización social, actúan como agentes disociadores de la conciencia.

Es urgente construir los complementos de esos Concejos Comunales: primero, instancias de coordinación parroquial, municipal, estadal y nacional, electos desde las comunidades, escalonadamente hasta la instancia nacional.

Similar discusión debería darse en el Congreso del PSUV, debería establecerse similar estructura que acompañe la organización social con una organización política alejada del burocratismo y las canonjías, pero nos referiremos al Congreso del PSUV en otra ocasión.

Para ser pueblo y tener conciencia de sí, para que la voluntad del pueblo realmente se exprese es necesaria una sociedad organizada, de forma vertical, de abajo hacia arriba, hasta llegar a lo nacional, y de forma horizontal en todos los sectores sociales, no sólo comunidades, sino también en fábricas, universidades, centros de trabajo, etc., sólo así, estaremos dando un paso definitivo para la integración de la sociedad, y poder ocuparnos de los problemas sociales poniendo al Estado al servicio de las soluciones.

Sería posible por ejemplo no sólo entregar las cajas clap, sino definir el uso del ingreso petrolero. Si tomamos en cuenta los datos planteados por Pascualina Curcio es posible planificar integralmente la economía con arreglo a las necesidades reales del pueblo y no a favor de negocios de todo tipo, veamos los datos de Pascualina en su más reciente artículo:

“Por lo menos 35.000 millones de dólares deberían ingresar este año por exportación de petróleo. Cifra nada despreciable, como tampoco lo es el precio de 65 US$ el barril.

Los precios del petróleo comenzaron a recuperarse en 2017 y las exportaciones totalizaron US$ 31.449 MM. Los compromisos de deuda no llegaron a US$ 10.000 MM y las importaciones fueron US$ 13.364 MM.

Haciendo un buen uso de las divisas, dedicando no más de US$ 15.000 MM a las importaciones y pagando los US$ 8.000 MM de deuda que nos corresponden este año, deberían quedarnos alrededor de US$ 27.000 MM.

Necesitamos apertrecharnos para ganar la guerra. Necesitamos recuperar los ingresos en divisas y las reservas internacionales para dar de comer a nuestros soldados, es decir al pueblo; para importar las medicinas; para adquirir las maquinarias y repuestos; para producir; para consolidar la otra economía: la socialista.” (2)

Asumiendo estas cifras, si el pueblo se organizara, estaría en capacidad de exigir un golpe de timón pero no al capitalismo, se podría por ejemplo cortar el flujo de divisas a los privados que nos tienen haciendo magia para intentar comer, determinando además la imposibilidad de seguir alimentando el mercado ilegal de divisas y por tanto estaríamos en condiciones reales de fortalecer la moneda nacional definiendo una política cambiaria consustancial con el ingreso petrolero real y conocido por todos, con transparencia en la relación entre PDVSA y el BCV, podríamos organizar el comercio exterior, parar la centrífuga de divisas que es el sistema financiero privado, e impulsar un programa de industrialización anclado en la propiedad social de los medios de producción.

Eso es lo que podemos hacer, podemos superar las circunstancias económicas que nos imponen a nosotros mientras oligarcas de nueva y vieja data se llenan, comencemos a construir el tejido social del pueblo que puede como decía Chávez.

 

Fuentes:

(1) Aló Presidente Teórico #4, 2 de julio de 2009. Salón Ayacucho del Palacio de Miraflores.

(2) Control cambiario. Pascualina Curcio. 24 de junio de 2018

http://www.15yultimo.com/2018/06/24/control-cambiario/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top