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HABLA LA REALIDAD AUNQUE NO LA QUERAMOS VER 2

EDITORIAL: HABLA LA REALIDAD AUNQUE NO LA QUERAMOS VER

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara – Venezuela

Correo Electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache

 

¿Podremos superar el modo de pensar dominante? ¿Vamos a seguir culpándonos y exculpando? ¿Vamos a entregar nuestros sueños?

Escribimos esto mientras la realidad cruje y la gente desorientada trata de defenderse.

Unos, presa de un estado psicológico de negación para protegerse, prefieren creer cualquier cosa que los alivie, sin el amparo de Chávez intuyen que ya no es suficiente seguir lo que digan y denuncien los dirigentes pero prefieren hacerlo, es menos doloroso.

Otros, escuchan argumentos pero exculpan a la dirigencia, según ellos todos estamos de brazos cruzados y por tanto no hay moral ni para criticar, la responsabilidad es distribuida entre todos, los dirigentes del Estado y el Gobierno le denuncian a la gente sobre una guerra económica que sólo padece la gente, nos denuncian sombras mientras se reconcilian con los enemigos de Chávez y el pueblo.

Otros son conformistas, argumentan que la derecha sería peor y esa verdad hace innecesaria cualquier discusión, además las sanciones y el bloqueo no le permiten hacer nada al Gobierno. No obstante, a pesar de todo el Gobierno hace el esfuerzo de los bonos, las cajas clap y aumentar los salarios.

También están los que piensan que es el entorno del Presidente, él quisiera hacer más pero sólo no puede, y los que lo rodean no tienen la misma preocupación.

Por supuesto, están los que manifiestan su molestia por la inacción del gobierno, a veces los acusan de rajados, escuálidos o inconscientes.

Y pudiéramos referir aun más posiciones, como los que están “modo mundial”, es decir, no quieren ni hablar de la situación y sufren más por la Argentina de Lio Messi que por los precios.

Todas estas posiciones son manifestación de la percepción de la gente de una situación que ya no vale la pena ni calificar, son el reflejo del modo de pensar imperante, que veta las contradicciones así lo abofeteen.

Nosotros hemos planteado nuestras posiciones, están publicadas en cada editorial, sin embargo, la realidad sigue dando señales de un desenlace más adverso que lo que estamos viviendo.

La premisa del Estado para resolver la situación es equivocada, se pretende un país en el que los empresarios se porten bien, acuerden los precios en una mesa de trabajo y después los respeten, obviando el origen de los problemas que hemos narrado en varias ocasiones, ya nadie duda que el origen de esos problemas está en la política cambiaria, que ya no existe, y es donde se despliega la ideología reformista del gobierno que cree que puede estimular el capitalismo y a la vez contener las consecuencias sociales que genera.

Es simple, ya el gobierno legalizó todo lo que origina la llamada guerra económica, si de verdad es una guerra la estamos perdiendo pero de calle.

Vamos a ver un ejemplo, alejado de la comida y las medicinas para no ser tan dramáticos: si alguien va a comprar un boleto aéreo digamos Caracas-Mérida, le dan un precio de aproximadamente 9 millones de bolívares. Un precio alto tomando en cuenta el salario mínimo integral. Pero es que eso no es todo, aquí viene la cruel realidad, en bolívares nunca hay boletos, y de lo más normal le dicen al hipotético viajero: pero si usted tiene la módica suma de 50 dólares sí hay pasajes. Si usted saca la cuenta a la tasa de italcambio y Zoom (agente autorizado Western Union) de 2 millones 200 mil bolívares, eso totaliza 110 millones de bolívares.

Este pequeño ejemplo nos permite referir la tendencia que pinta el futuro: una sociedad excluyente, donde sólo los que crearon las condiciones para usufructuar la riqueza petrolera en nombre del postrentismo tendrán acceso a todo. Luego de deformado el proyecto de Chávez en su nombre, disfrutarán las posiciones que tomaron para cuando rompieran la piñata.

Para cuando el pueblo se percate, ya no habrá ni cotillones clap.

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