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Las Generaciones 2

EDITORIAL: LAS GENERACIONES TRAICIONADAS

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara – Venezuela

Correo Electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache

 

¿Somos una generación traicionada más? ¿Vamos a permitir que nos roben el futuro?

Hoy no hablaremos de evidencias que nos golpean todos los días, será el Comandante Chávez con la ternura con la que se preocupaba por todos, quien nos convoque como lo hizo tantas veces, queremos compartir estas reflexiones históricas que recorren generaciones heroicas de nuestro país y cómo fueron traicionadas esas generaciones y postergado el sueño de la Revolución. Chávez reflexiona acerca de Ezequiel Zamora, con 13 años a la muerte de Bolívar, como es empujado por la historia a combatir la traición al legado del Libertador de un continente. Habla de la generación que presenció la entrega del país al capital transnacional en épocas de la dictadura de Juan Vicente Gómez. Habla también de su generación, Chávez desde muy joven escuchaba hablar de Fidel, el Che, y la esperanza venezolana del 23 de enero de 1958 traicionada nuevamente… Mensaje profundo del Comandante Chávez que invita a la lucha en momentos complejos para el camino largo de la redención del humano.

“Fíjense una cosa muchachos, antes del juramento les voy a decir algo, uno se pone a mirar atrás la historia y consigue lo siguiente: consigue juventudes que fueron, juventudes que nacieron en revolución. Imagínense usted por ejemplo a Ezequiel Zamora. Ezequiel Zamora nación en 1817. Esta idea que les voy a comentar es la primera vez que yo la comento, pero pensando en la juventud y mirando hacia atrás, y teniendo conciencia de que estamos en el ciclo bicentenario, aquí la comento, aquí brotó de mis reflexiones.

Miren, imagínense ustedes las juventudes que nacieron, los niños pues y niñas que nacieron en plena guerra de independencia. Por ejemplo Zamora, Ezequiel Zamora nació aquí en Cúa-Miranda, lo que hoy es Estado Miranda, en 1817, su papá fue capitán de Bolívar, y murió en Carabobo. Cuando Bolívar murió con esta espada, llorando junto a él solitario, Ezequiel tenía 13 años de edad, ese es un ejemplo. Pero ese ejemplo, se repite a lo largo de nuestra historia. Entonces Zamora que pudo haber tenido una juventud al ritmo de un país en progreso. Ezequiel Zamora como miles y miles de hombre y mujeres, que fueron niños, y vieron de niños una revolución en plena efervescencia, pero después vieron el hundimiento de aquella revolución. Tuvieron que crecer en medio de la frustración, y después ellos iniciar de nuevo la revolución. 

Le pasó a Zamora, le ha pasado a muchos. Imaginemos los venezolanos que nacieron por 1905, y vieron aquí en Caracas la revolución que dirigía Cipriano Castro, derrocado después por la oligarquía y el imperio yanqui, traicionado por Gómez y la burguesía. Ellos vieron una Venezuela en revolución, crecieron con esa esperanza, con esa pasión, pero después la vieron  morir, y luego tuvieron que irse rebeldes, a caballo todavía, como un abuelo mío: Pedro Pérez Delgado, que dejó sus hijos pequeños. Yo recuero a mi abuelo Rafael que me decía no, mi abuelo pedro, hijos de Maisanta, no recordamos a nuestro padre, cuando él se fue a la guerra teníamos 3 años, 4 años, nos mandaba cartas, más nunca lo vimos, murió preso. Tuvieron que dejar hijos, su hija, Ana Lombano hoy tiene 95 años, y allá está recordándolo con el retrato, ella sí lo vio una vez en su vida, a los pocos días cae preso de nuevo y muere en prisión. Pero junto con él muchos y muchas  que nacieron y crecieron viendo una revolución, llenos de esperanza en un futuro mejor. Pero luego, adolescente todavía, jóvenes ya, vieron como se hundía la revolución, y ellos entonces en vez de tener una vida placentera, en familia, en progreso y en paz, tuvieron que tomar de nuevo la espada, las armas, e irse a los campos de batalla.

Yo, pertenezco a una de esas generaciones, pertenecemos a una de esas generaciones. Cuando nosotros nacimos, bueno entre otras cosas, oyendo ya, yo de niño oía hablar de un tal Fidel, de un tal Che. Yo adolescente en la Barinas de 1965, 66, 67, oía, y un poco antes, oía en mi Sabaneta natal que hablaban los viejos de que cayó la dictadura, de que llegó la democracia, de que ahora sí viene un tiempo mejor, que ahora se desarrollarán los campos, habrá vida para todos, habrá justicia, decían y prometían, yo crecí en ese ambiente, pero después vi como se hundió la esperanza, y tuve también que dejar a unos muchachos pequeños, y una mujer a la que quise mucho, y un lugar humilde pero donde fui muy feliz, una madrugada, fue el 4 de febrero de 1992, e irnos a la batalla, y llorar, llorar compañeros muertos, llorar una prisión, llorar los hijos, llorar la mujer, llorar el amor, dejar un poco la vida, la vida quedó a la mitad, la vida quedó por la mitad.

Ahora, saben qué, ustedes no pueden ser una generación más como la que nosotros hemos vivido. Ustedes nacieron en revolución y ustedes coronarán la revolución, ustedes no verán la frustración que nosotros vivimos, de ustedes es la victoria, de ustedes es la patria perpetua, muchachos, así será, les prometo que así será, y haremos todo lo que haya que hacer y ustedes con nosotros, para que ustedes no vean hundirse la revolución, sino que le dejen esta espada libre como antorcha a sus hijos, a sus nietos cuando los tengan, en la Venezuela de este siglo XXI largo, la Venezuela Socialista, hacia allá vamos, el compromiso está echado, la suerte está echada.

Ahora sí, con ese compromiso de revolución perpetua, de unión y de victoria, del nacimiento del frente de juventudes bicentenaria 200, yo voy a desenvainar la espada de Bolívar con ustedes y a jurar.

Viva Bolívar, aquí está tu espada desenvainada, y levantemos pues el puño izquierdo, el del corazón, para jurar. Vamos a repetir el juramento del padre con su espada desenvainada, el del Monte Sacro, es un juramento mío, de nosotros pero sobre todo de ustedes juventudes heroicas, llamadas a la heroicidad, llamadas a escribir historia de la grande y de la buena. Vamos a repetir muchachas y muchachos:

Juro por el Dios de mis padres 

Juro por ellos

Juro por mi honor 

Juro por la Patria

Juro por mi pueblo 

Juro por la juventud que llevo

Que no daremos descanso a mi brazo

Ni reposo a mi alma 

Hasta que hayamos libertado la Patria

Hasta que hayamos coronado la independencia

Construyendo al Socialismo

Lo juro

Patria, Socialismo o Muerte

¡Venceremos! 

¡Viva la Juventud! ¡Viva Bolívar! ¡Viva la Patria!

Que Dios los bendiga muchachos, todo mi amor para ustedes.”     

Ya no hay más tiempo para veleidades reformistas, llegó la hora de los volcanes. Nosotros asumimos tu llamado Comandante, haremos el Socialismo, iremos a rendir parte al Cuartel de la Montaña.

 

 

 

 

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