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Millones De Dedos

CUENTO: MILLONES DE DEDOS

Trémulas, cálidas, suaves, aquellas manos aves de paz y amor, alzaron su vuelo en aquella esquina del centro de Caracas, despegaron de sus manos, que quedaron abiertas cual nido que no se cierra, esperando siempre la vuelta de sus legítimas habitantes. Ella, Flor Sashenka, risueña, amorosa, inteligente, sensible, culta, trabajadora, sencilla y elegante, como una criatura escapada de algún verso de la poesía de amor perfecta, se movió ligera entre las exequias vivientes de una ciudad hundida en las miasmas fétidas de la estupidez humana.

La mirada de Alcides en una larga despedida navegaba entre la miopía y la fantasía sin distinguir bien entre lo que apenas veía y lo que, sin más esfuerzo que el respirar, generosamente imaginaba. Una misma felicidad fue la dimensión en que se unieron aquellas almas en aquel instante infinito. En su cuerpo aún vibraban las ondas telúricas y sublimes de aquel abrazo de despedida. Aún sin salir de aquel estado de conciencia deliciosamente alterado sintió una palmada fraterna en el hombro, al voltear y retomar su conexión con nuestra dimensión habitual se encontró con el rostro sonriente de Miguel Acosta:

-¡¿Qué más compa?! Jeje ¿qué le pasa? Se ve como enamorado! Se va a morder las orejas con esa sonrisa jajajaja- 

Alcides, aún sin palabras coherentes y sin poder dejar de sonreír sólo atinó a devolverle el saludo, ¿qué más hermano?… tomó aire y ya centrándose en su asunto del día:

-Listo mi pana, ya la tarea está en proceso de ejecución, la operación “millones de dedos” está en marcha en ese banco, vayamos a la “oficina” un minúsculo local cerca de la plaza Bolívar, metido en un pasillo de un minicentro comercial donde podían pagar un café pequeño entre los dos sin que esto le causara muecas de disgusto a la señora encargada del local- para chequear la lista de “cuadros de base”, aliados, enemigos, análisis de matriz dofa y los lugares en lo que vamos a activar la vaina. 

Miguel: ¡Coño compa! Jajaja como que sí se leyó el libro del MST que no me devolvió jajaja, vamos pues que hoy traje para pagar los dos cafés jeje. 

Ya en “la oficina” repasaron las tareas pendientes, el plan de control de las ya ejecutadas, e hicieron las evaluaciones del caso. A Alcides siempre le pareció que los lugares dónde se pueda sentar a tomarse un café en el que no más de dos moscas mantuvieran alerta la atención eran ideales para conspirar, y vaya que aquel sitio cumplía con esa premisa.

Alcides: Miguel, ¿a ti no te parece que no podemos contar con los sindicatos? 

Miguel: claro Alcides, contar con esa gente es como pedirle a los tigres que se alimenten con fororo, que en los sindicatos hayan cuadros con los que podemos contar seguro que va ha ser así, pero eso sí, sacándolos con pinzas porque la gran mayoría de ellos lo único que quieren es que les den un bono, que les den algún beneficio que los haga sentirse por encima de los demás…. Un sorbo de café… ¿tú no viste el caso de David Machado? Era el marxista leninista de la juventud del partido y ahora anda de mano derecha del inspector del trabajo, al que le dicen “bigote de morsa”, uno no sabe si es más puerco por sus peculiares hábitos de aseo personal o por la cantidad de guisos en los que está metido… 

Alcides: “bigote e morsa” jajajaja la gente si inventa vainas, y de que es cochino es cochino, una vez nos encontramos de frente y se estaba comiendo los mocos jajajaja de pana Miguel, burda de puerco ese tipo. Ah! Antes de que se me olvide este fin de semana me tomé unos tragos con Joe, un pana que es tatuador, artista podríamos decir ¿no?, buen amigo, a Joe no le gusta nada la política pero dadas las circunstancias, está dispuesto junto con Augusto, otro loco pana mío también, que es fotógrafo y pintor, y con Xiomara una belleza de mujer que es artista plástica, yo les expliqué la operación “millones de dedos” y, por iniciativa de ellos Miguel, yo solo les expliqué cómo es la estructura que queremos impulsar, quieren sumarse a conformar federación nacional de consejos de trabajadores de las artes, a mi me pareció genial, la vaina es que no veo bien cómo se podrían agregar ellos, ¿me entiendes?

Miguel: también me parece bien, pero es como dices tú, ¿en función de que se estructurarían? A menos que se agreguen por especialidades a las que se dediquen, los fotógrafos, los escultores, los pintores, los tatuadores, y eso cruzado por la territorialidad: por consejo comunal, comuna, parroquia, municipio, estado y nacional, puede ser, o también se organizan así como acabo de decir pero hasta el nivel de comunas, de ahí para arriba eligen voceros generales de todos los artistas. 

Alcides: ¡Carajo Miguel! Exactamente así fue que desarrollamos la idea nosotros el sábado, ¡estamos en sintonía! Perfecto hermano! Bueno anotemos esto en la lista, yo los llamo a todos hoy y les digo que tienen nuestro respaldo. 

Ya contaban con “cuadros de base” (ese nombre le puso Miguel a los que veían más sólidos y con trayectoria de liderazgo en sus centros de trabajo) en una fábrica de chocolates en Barlovento, esa era del Estado; otra en Palo Verde, privada; una fábrica de ropa en Catia, privada; en Inparques tenían varios “cuadros de base”, en Pdvsa Gas teníamos otro, en Cencoex tenían una “cuadro de base” que ya conocemos: Flor Shashenka; y en la Sundae unos “aliados” (categoría dada por Miguel a los que sabíamos que podían apoyar pero que les faltaba convencimiento).

La tarea que debían desarrollar era sencilla, proponer y activar a los Consejos de Trabajadores estructurados de acuerdo a la configuración de funciones de cada unidad laboral, por ejemplo, en Inparques Juan Peñaloza debía impulsar que los trabajadores del Vivero Didáctico hicieran una asamblea para que eligieran tres delegados, igual deberían hacer los del Departamento de Recreación y Educación Ambiental, los de la Oficina de Planificación Estratégica, la Oficina de Servicios Administrativos, claro esas asambleas y elecciones de voceros deberían ser a escondidas de la jefa de la Dirección General la señora Rosa Superlano. En esta etapa era absolutamente imprescindible que todo se hiciera con la mayor discreción posible, en secreto.

 

II

Un apagón, que luego se supo afectó a toda Caracas, parte de Miranda y Vargas detuvo el servicio del metro. Alcides decidió visitar a un desconocido en uno de los bloques del 23, estaba cerca. Una neblina fría y gris acariciaba a la ciudad. Penúltimo piso, las escaleras estaban tan oscuras que se tragó la luz de la pantalla de su celular sin devolvérsela. Oscuridad absoluta. Su pie derecho tanteaba adelante confirmando que no había un abismo, la visibilidad era igual a la de andar con los ojos bien vendados, la sensación: la de que en cualquier momento caería en el propio vientre de la muerte. Subió manoseando paredes buscando sus bordes. Hasta que por fin llegó al piso indicado, salió a un iluminado pasillo, la niebla se veía cayendo de este a oeste sobre el Waraira Repano, era el hermoso y contradictorio paisaje caraqueño. El apartamento. La puerta tras la reja, los tres toques, tres más. Ya voy. Un momento. Salió el señor Humberto Mejías. Viejo dirigente sindical, ya jubilado, de los trabajadores del puerto de La Guaira.

Buenas tardes señor Humberto, yo vengo aquí recomendado por la camarada Petra Guillén. Me dijo que usted podía ayudarme a lograr algunos objetivos… Fue al grano de una, y luego de explicarle detalladamente el plan de conformar el Consejo de Trabajadores del Puerto de la Guaira y su importancia estratégica respecto a la necesidad de ejercer un control directo por parte del poder popular sobre las importaciones le dijo:

-Eso no se puede hacer, mira muchacho yo sé que tú eres joven y crees en esto, pero que te lo digo yo hijo, eso no es posible, ¿tú crees que los sindicatos van a a permitir que les pase por encima otra organización? ¿Y en el puerto? ¿Dónde se mueve tanta plata? Noooo que va.

Ya estaba a punto de mandarlo a planta baja por la vía rápida. Pero acto seguido dijo algo que le interesó:

– Ahora que recuerdo te pareces a unos loquitos que me contó un amigo, intentaron conformar eso que tu dices, un “consejo de trabajadores”. Bueno ponte en contacto con ellos a ver. 

Le dio los nombres, un número telefónico y adiós. Se fue sin mucho protocolo. Ambos sabían que en algún momento estarían en fuerzas antagónicas.

Bajó las escaleras más tranquilo, ya se creía “Tumithak de los corredores” el protagonista heroico de aquel cuento de ciencia ficción de Charles R. Tanner que tanto le gustó, estaba en una compilación de cuentos de ese género que realizó Isaac Asimov, en honor a su infancia y a sus inspiradores.

Una vez contactados los del puerto de la Guaira, la siguiente tarea era realizar un cronograma común para la elección de los delegados, habían planificado que fuera en 15 días, en ese lapso los cuadros de base y los aliados debían promover la idea y lanzar la propuesta de la fecha para realizar las elecciones, sería una primera oleada.

 

 III

Sashenka, como de costumbre se tomaba un café con sus compañeras de trabajo en una arepera a media cuadra de su institución. Últimamente la hiperinflación las había llevado a la solución de preparar café en el trabajo. Esta vez, gracias a un poco de suerte con un teletrabajo que realizó, contaba con algo de dinero para darse el lujo de comprar cuatro cafés negro grandes, de máquina. Sus amigas conversaban felices por el brindis, mientras ella repasaba mentalmente las tareas pendientes del día. La mañana estaba radiante, los obreros de la alcaldía esperaban el momento para embarcarse en sus respectivos transportes e irse a romper aceras viejas y construir nuevas por todo el casco central de la ciudad. En el quicio de una ventana de un quinto piso pudo ver a unos pajaritos posarse y volar varias veces, eso le recordó un mensaje que le había enviado su enamorado platónico Alcides, quien justamente esa mañana muy temprano le había deseado que ocurriera ante sus hermosos ojos marrones tal eventualidad. Una sonrisa, que en su rostro era una manifestación de la más sublime expresión de felicidad se le coló entre la seriedad y el sentimiento de compromiso que la embargaba ese día. Por fin se decidió a hablarles a sus compañeras:

– Bueno muchachas se hace tarde, recuerden que al mediodía nos reunimos para hacer nuestra asamblea y elegir a nuestras voceras, o voceros. Ya me informaron que los de la aduana en la Guaira también se van a sumar, igual los de Inparques, las dos chocolateras, Pdvsa Gas de Petare, una fábrica de ropa en Catia, los del Banco de Venezuela y hasta ¡los del Banco Central de Venezuela! Hay más pero no recuerdo ahorita. Así que no vamos a ser nosotras las que fallemos. ¿Verdad que no?

– Noooo- respondieron a coro las compañeras, visiblemente excitadas por la clandestinidad de la tarea, por los objetivos que querían lograr, por la fuerza espiritual que da al humano el luchar por una causa justa, claro, eran chavistas.

El curso de los acontecimientos seguía su ritmo, esa semana se conformarían clandestinamente 20 consejos de trabajadores, la tarea en sí era muy sencilla, luego de leer unos documentos para entrar en sintonía sobre los objetivos políticos trazados, se procedía a convocar una asamblea en la que se elegirían 3 delegados, se harían tantas asambleas como unidades de producción hubiera en el caso de las fábricas, y si era el caso de instituciones o áreas administrativas en general las asambleas se hacían por unidades administrativas. No necesariamente tenían que sumarse todos los trabajadores o todas las instancias existentes.

-Que día tan bonito

-Si, que bonito este día

Esa semana ese saludo era el santo y seña de quienes estaban involucrados en la conspiración. Se había dado la orientación de no crear grupos sociales en wasap ni en facebook. La comunicación de tareas Alcides y Miguel las hacían personalmente,  y si llamaban utilizaban un sistema de claves, por lo general frases amorosas si era conversaciones entre un hombre y una mujer, frases hípicas si era entre hombres, frases críticas contra el machismo si era entre mujeres (sugerencia del grupo de Sashenka obviamente).

Sashenka: hay ese hombre si es perro, ¿viste que se va a encontrar con la otra en la oficina a las 10am?

Alma: y qué va a estar con sus amigotes, pero eso es mentira, es que todos los hombres son igualitos ami, yo al mío lo tengo con la cabuya cortica.

S.: igual te llamo mas tarde para contarte las excusas que seguro me va a meter…

A.: dale mana, cuídate, que el día está bien bonito jeje.

S.: sí vale, está bonito el día…

Y así entre jocosidades y creatividad narrativa improvisada se iba tejiendo la red de información entre los comprometidos.

Jesús: ¿Aló? ¿a qué hora es la carrera que me dijiste compa?

– Miguel: A las 4 mi pana, juégale a placé y a ganador. ¡Yo también voy apostando en esa jugada!

J.: Hoy ganamos pilla que el día está bonito

M.: sí vale está bonito el día, hoy no pierde Mr. Muscle!

J.: dale mi pana, pendiente!

Y el amor:

– Alcides: ¡Hola mi princesa! ¿Viste que está bien bonito el día?

Sashenka: Hola corazón, sí vale está bonito el día. ¿Qué vas a hacer hoy? ¿Nos podemos tomar un café? Yo te lo brindo.

A.: Bueno amor ya que insistes, jeje, esa es una oferta que ningún mortal debería rechazar, y menos si te ama como te amo yo a ti…

-S.: Jaaja sí, cualquiera cree… nos vemos a las 5 pues, besos…

A: -Sintiendo que las palabras se le diluían en el pecho antes de salir- ¡Sí mi vida, nos vemos!

Una vez conformada la red de comunicaciones y establecidas las vocerías de los primeros consejos de trabajadores la tarea debía ser intensificar el trabajo ideológico, había que luchar contra las tendencias de exigir reivindicaciones, la crisis paradójicamente impulsaba a la búsqueda de falsas soluciones como exigir aumentos de salarios, o que les llegara la caja de clap en el trabajo. El tema de la corrupción era importante, llegar a la conclusión a través de un razonamiento lógico de que ese cáncer era consecuencia del propio sistema capitalista, era el objetivo de los círculos de estudio que en sí mismo era cada consejo de trabajadores.

Una vez más en la oficina, tomando café, Alcides y Sashenka esperaban a Miguel, quien no tardó en llegar.

– Alcides -visiblemente emocionado, y bajando la voz, en un susurro con la fuerza de un rugido contenido: Hermano, ahora es que viene lo bueno: ¡los compas que están impulsando la Federación Nacional de Consejos Comunales y Comunas me informaron que ya eso está listo!, en dos semanas realizaran su acto de inauguración.

Sashenka: ¡Y con sus gestiones lograron que las Milicias Bolivarianas se pusieran a la orden para conformar la Federación Nacional para la Defensa Integral de la Patria!

Miguel: ¡Entonces ya sólo nos toca proponer una fecha para celebrar el congreso fundador de la  Confederación Nacional del Poder Popular!…

Risas con sabor a triunfo y a esperanza le dieron color y calor al aire del diminuto local. La muchacha de la barra que siempre los atendía intuía que algo muy importante y bueno ocurriría gracias a ese trío de empedernidos tomadores de café.

El Pueblo pronto tendría su propia voz. La burguesía venezolana actual conocería, ahora sí, de lo que era capaz el Glorioso Pueblo de Bolívar y Chávez. La Historia abría sus grandes alamedas al Socialismo Bolivariano pues las ideas de Chávez se fundirían con las manos, mentes y corazones de los trabajadores, campesinos y soldados patriotas, para formar un sólo puño  con millones de dedos.

¿Quieres saber que pasó con el esfuerzo de Sashenka, Miguel, Alcides, Alma, Jesús y tantos otros?

¡Intégrate al esfuerzo, ya sabes el santo y seña!

¡CONFEDERACIÓN NACIONAL DEL PODER POPULAR O NADA!

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