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Manifiesto Mis Manos 2

EDITORIAL (POEMA): MANIFIESTO MIS MANOS

MANIFIESTO MIS MANOS

Por: Wilmer Melo

 

Quiero golpear mis manos contra cualquier injusticia.

Junto a todas las voces que suenan en cada metal fundido.

 

Quiero ir donde las pesadillas no duermen, ni retornan.

Ir, donde los amores tristes se confunden,

Allá en los extremos de los muros y que las brisas inmensamente envuelven,

Corriendo hacia la vida, como un rugido hacia el eco sublime …

 

Quisiera perseguir más allá a ese vestigio:

A los oscuros desconsuelos, eso de la apariencia, eso del no poder.

Y poder levantarme.

De los postrimeros obstáculos que me atan,

sobre este pánico rígido, en este embate de desmayo.

Y arrojo mis manos vibrantes hacia mi patria,

en cada cumbre de las sierras,

acompañado, de los nuestros.

Del grito frenético.

Despojando el limbo oscuro,

inmenso,

como las profundidades y los abismos.

 

Me empuja el de cada esfuerzo,

desbordado de suspiros aturdidos,

bañado en paredes frías.

A partir de él, siento impulsarme junto a los dedos y las manos

Ellos nos anuncian….

Danzamos con la profecía del viento y la nube.

 

Cada sueño inmenso hundido.

Partícula por partícula.

Uno por uno,

llenos de rabias y tumbos y corrientes abatidas.

¡Y en él, vibraran las profundas esperanzas que van derrotando días!

Va como Fusilando cada noche tímida …

¡Y en él, golpean mis manos, a las manos enemigas!

 

Deseo atravesar aquellas barreras.

¡Eso queremos también!

Somos los más atormentados y los más fuertes.

Llegar, allá donde ya no hay más que la muerte.

Cruzar esa muralla.

Atravesarla y Vencerla…

Habrán de llegar nuestros millones de dedos y nuestras manos

Porque somos más …

 

Vendrán los afluentes de primitivas substancias, e ideologías deformadas.

Nuestra razón juguetea y se enciende.

Doblega las flojas medidas pálidas.

Que se destilan en una nueva oligarquía.

Así como una pajuela en el aire cósmico.

Ciclo irritado…

¡No soy yo quien lo quiebra!

Es el impulso del hierro a las angustias de los manos….

La proclama de cada espacio en los días que vendrán…

 

Somos nosotros:  los humildes de mi tierra.

del efímero rugido y de lamentos y ardores.

¡Todo aquel atormentado anhelo que hace próximo los gritos!

¡El huracán que se hizo pueblo que me arrastra a la victoria!

 

Aquí va nuestra voz.

Aquí nuestro aliento a la ascensión.

Los arrojos fértiles…

Con afán de golpear toda injusticia.

He aquí nuestras manos prestas que retornan y me aman.

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