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¿FRAGMENTACIÓN SOCIAL O CONFEDERACIÓN DEL PODER POPULAR?

EDITORIAL: ¿FRAGMENTACIÓN SOCIAL O CONFEDERACIÓN DEL PODER POPULAR?

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara – Venezuela

Correo Electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache

 

¿Son los subsidios directos la manera de enfrentar la fragmentación social? ¿Es esa la manera de enfrentar la crisis?

Una de las grandes paradojas del capitalismo es que los seres humanos vivimos “solos entre la gente”, la sociedad no es social, ni siquiera es la suma de los individuos que la integran. El capitalismo convierte a la sociedad en fragmentos escindidos de todo.

Con la llegada al poder del Comandante Chávez se inició el proceso de búsqueda de la superación de la paradoja capitalista, de integrar a la sociedad en un esfuerzo común. Desde la espiritualidad y el mensaje que convoca a sumarse a construir, Chávez logró que los humildes se hicieran conscientes de su fuerza cuando asumen una causa común, es así que en abril y diciembre de 2002 el pueblo enfrentó a la oligarquía por su Comandante y junto a él.

Las Misiones surgen como expresión concreta de la espiritualidad que impregnaba la nación, no eran la fría búsqueda del “estado de bienestar” como trata de establecer Jesucristo (el asesor español que cobra por convertir en doctrina cualquier cosa), las misiones eran amor hecho organización. Eran la moral de la nación palpitando como un enorme corazón colectivo, moral y luces fueron nuestra primeras necesidades en esos años.

Presenciamos abuelos diciendo “yo sí puedo”, y aprendieron a leer lo que sus nietos escribían, se sintieron orgullosos de poder escribir sus nombres por primera vez, se fundían generaciones por años excluidas con la esperanza de la juventud que se incorporaba.

Los jóvenes fueron facilitadores y dejaron de ser bachilleres sin cupo, ya no fueron despreciados por pruebas de admisión que filtraban por la procedencia de clase, la revolución convocaba a ser vencedores, triunfadores contra la exclusión añeja. Cada uno con su capacidad y esfuerzo labraban junto a Chávez la posibilidad de construir una sociedad unida, integrada.

Barrio adentro era amor y técnica conjugados, el internacionalismo cubano acompañó al Lázaro colectivo (como le gustaba decir a Chávez) a levantarse, nuestro pueblo conoció médicos que conversaban acerca de la vida, que recibían mangos, tortas, galletas, arroz con pollo. Que visitaban las casas humildes, que vivieron con nuestro pueblo, compartían la historia de sus vidas como para ponerse al día y construir juntos como lo hacían Fidel y Chávez.

Hoy, las metas sociales se diluyen en el intento por sobrevivir, la gente intenta de todo para poder subsistir. Vendrá el 20 de agosto pero resulte o no el daño a la espiritualidad de la nación está hecho.

Todo lo que se intenta es individual, hay que hacer dinero y en dólares es la consigna de muchos (de los que se quedan y de los que se van), las políticas del Estado y el Gobierno ya no apuntan a lo social, apuntan al subsidio directo, en otras palabras, una parte importante de la población no podrá hacer nada fuera de los subsidios. El subsidio directo no convoca a nada, condena al control y la dependencia aunque suene duro decirlo.

Lo que se puede lograr con la organización popular desde lo local hasta lo nacional es sustituido por una aplicación de celular. Nadie se tiene que reunir a crear las instancias del poder popular desde la parroquia, municipio, estado y nación, sólo hay que registrarse en una página web y esperar que caiga la plata.

Hay que rectificar el rumbo, es momento de avanzar hacia las federaciones del poder popular que planteaba Chávez. Veamos lo que el propio Comandante decía en el Aló Presidente Teórico N° 1:

“Fíjense esta carta sobre esto de la vida de la Revolución y la conexión de lo local con lo nacional. Primero con lo regional, ¿verdad?; segundo con lo nacional, y luego con lo internacional, lo universal. Este es un fragmento de una carta que le envió Pedro Kropotkin a Lenin; Vladimir Ilich Lenin era todavía el líder de la Revolución rusa. Voy a leerlo completo, es una página nada más, me parece vital tomar esto como referencia de lo que comenzó a pasar en la Unión Soviética apenas comenzaba la Revolución rusa; leo: Sin la participación de fuerzas locales, sin una organización desde abajo, de los campesinos y de los trabajadores por ellos mismos, es imposible el construir una nueva vida. –Fíjense la frase que usa el camarada Kropotkin, “una nueva vida”. ¿Cuál es esa “nueva vida”? El socialismo–.” 

“Pareció que los sóviets iban a servir precisamente para cumplir esta función de crear una organización desde abajo. Pero Rusia se ha convertido en una República Soviética solo de nombre (…) La Influencia dirigente del «partido» –entre comillas– sobre la gente, –partido entre comillas, no está hablando realmente del partido, sino de un partido falso, unas comillas, partido entre comillas– que está principalmente constituido por los recién llegados, pues los ideólogos comunistas están sobre todo en las grandes ciudades, ha destruido ya la influencia y energía constructiva que tenían los sóviets, esa promisoria institución. En el momento actual, son los comités del partido, y no los sóviets, quienes llevan la dirección en Rusia. Y su organización sufre los defectos de toda organización burocrática. Para poder salir de este desorden mantenido, Rusia debe retomar todo el genio creativo de las fuerzas locales de cada comunidad, las que, según yo lo veo, pueden ser un factor en la construcción de la nueva vida. Y cuanto más pronto la necesidad de retomar este camino sea comprendida, cuanto mejor será. La gente estará entonces dispuesta y gustosa a aceptar nuevas formas sociales de vida. Si la situación presente continúa, aun la palabra «socialismo» será convertida en una maldición. Esto fue lo que pasó con la concepción de «igualdad», –entre comillas–, en Francia durante los cuarenta años después de la dirección de los jacobinos.”

“Los soviets eran algo así como, algo parecido a los consejos comunales, pero luego los soviets desaparecieron, aquí los consejos comunales tienen que ir trascendiendo,  si los dejamos aislados van a desaparecer, hay que engranarlos en unidades superiores, eso de mancomunidad a mi me suena al pasado, yo sigo leyendo por ahí mancomunidad, no, es la comuna, es la comuna en construcción, a mi me gusta más la palabra federación de consejos comunales, tiene que ver con el concepto federal de Zamora, no la federación burguesa que pretende dividir al país en veinte y tantas republiquitas, no, es la federación del pueblo, la federación zamorana.”

Desde esta trinchera seguimos proponiendo que esas federaciones se organicen obviamente en el territorio, pero además alrededor de los medios de producción, así se podrían organizar la federación de consejos comunales y comunas, la federación de los trabajadores y trabajadoras, y la federación de defensa integral de la nación.

Seguiremos insistiendo en el objetivo de llegar a la conformación de estas federaciones en una poderosa Confederación Nacional del Poder Popular, que agrupe a todas las federaciones y que sea la diferencia entre seguir corriendo la arruga y enfrentar a la oligarquía convencidos de derrotarla.

Es el Socialismo o la Nada.

La continuidad de la Revolución es la Confederación.

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