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ESCUÁLIDOS HIPÓCRITAS Y GOBIERNO INGENUO

EDITORIAL: ESCUÁLIDOS HIPÓCRITAS Y GOBIERNO INGENUO

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara – Venezuela

Correo Electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache

 

Ya se desarrollan las medidas anunciadas, impresiona el nivel de fe que tiene mucha gente, no importan argumentos, el deseo de que todo mejore mágicamente se sobrepone a cualquier consideración.

Se anuncian marchas y paros, otros dicen que no hay que diagnosticar y hay que actuar, también están los que esperan los anuncios para decir que se hará lo que propusieron, que las medidas constituyen un plan integral contentivo de los ingredientes que ellos decían que había que agregar. Estos son los mismos que dicen que no los escucharon bien cuando algo sale mal.

El factor común que los agrupa a todos es que nadie hace un balance de por qué estamos en esta situación, ya eso no cuenta, importa apoyar y creer, el psuv envía sus líneas por whatsapp para que nadie se salga del marco.

Por su parte, los escuálidos cada vez más hipócritas, y no hablamos de la dirigencia que su base no acata ni escucha, nos referimos al escuálido común, ese que dice cualquier barbaridad como si fuera la verdad más legítima, y obvia que lo que agrede lo hizo millonario (como pretendiendo tapar cualquier evidencia).

Así vemos como se quejan de los precios pero viven de un crédito industrial que pidieron para comprar dólares y ahora pagan cuotas que equivalen a un chocolate de esos que se llaman samba.

O aquellos que antes que cerraran todos los comercios (como debe ser para subir los precios y abrir hoy martes coherentes con la especulación que justifican con eufemismos) rasparon sus tarjetas de crédito (las 6 o 7 que tienen) comprando golosinas y licor para ver  “Games of thrones” con los panas, o cualquier otra serie de moda en Netflix, y reírse de cómo todos los millones que gastaron no son nada cuando tengan que pagar las tarjetas de crédito gracias a la inflación que tiene al país sumido en el caos que disfrutan.

También están los que venden sus relojes Festina, esos que fueron un regalo de mami cuando Cadivi, pero que ahora hay que vender para reunir para irse del país.

Todos estos escuálidos se quejan pero trabajan hasta los domingos en locales alquilados o comprados en dólares por dueños que viven en Estados Unidos, que los llaman por Whatsapp o Facetime para indicarles la cotización que regirá el marcaje de precios. Saben exactamente lo que pasa pero huyen hacia delante amparados en la ingenuidad del gobierno.

Mientras los escuálidos hipócritas se quejan de la inflación que disfrutan, el gobierno sigue insistiendo en reformar el capitalismo en aras de una estabilidad que no llegará a menos que se decida profundizar la revolución.

No vamos a adivinar lo que sucederá, simplemente formularemos algunas preguntas que al responder sabremos la tendencia que define el marco de circunstancias al que nos enfrentaremos en los próximos días y semanas.

¿Cómo se puede mantener la disciplina fiscal exonerando a las transnacionales y a PDVSA del ISLR? ¿Cómo y cuándo se elevará la producción petrolera? ¿Monetizar los bloques de la Faja en manos del BCV significa elevar las reservas en el equivalente a los millones de barriles que se encuentran en el subsuelo sin posibilidad de extraer en el corto plazo? ¿Se pueden emitir títulos o instrumentos financieros en razón de eso? ¿Qué respalda los bonos del carnet de la patria y el pago de las nóminas de las pymes? ¿Serán fijados los precios con la tasa de 97 bolívares soberanos por dólar que en promedio anuncian las páginas web al momento de escribir estas líneas? ¿O esperarán a que el gobierno firme los precios acordados? ¿Por qué los boletos de avión para vuelos nacionales se pagan en dólares o cuestan más de 1000 bolívares soberanos y hay que llamar para denunciarlo? ¿Lo que no se denuncie se queda así? ¿Si los precios acordados que se anunciarán serán de 25 rubros, los demás precios quién los pone?

Son algunas preguntas que hay que responder, el optimismo y la fe son condición necesaria para la batalla, pero no suficiente.

Es Socialismo o la nada.

La continuidad de la Revolución es la Confederación.

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