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VUELVE LA APERTURA PETROLERA

EDITORIAL: ¿VUELVE LA APERTURA PETROLERA?

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara – Venezuela

Correo Electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache

 

¿Qué pasó con la política de plena soberanía petrolera de Chávez? ¿Los trabajadores petroleros no tienen nada que decir?

Ahora resultó que para subir la producción de petróleo necesitamos empresas privadas, se habla de empresas privadas nacionales que tienen para invertir y el Estado no tiene, extraño eso, tampoco se sabe el origen de esas empresas, sus capitales, sus propietarios, hay quienes afirman que hay extrabajadores petroleros de aquellos escuálidos del sabotaje.

Los dirigentes sindicales no dicen nada, los trabajadores dispersos, indignados pero callados, no se organizan para resistir los embates de esta dirección errática que tiene la industria petrolera. No organizan sus consejos de trabajadores, los voceros del PES y el Golpe de Timón no dicen nada, unos callan desde las posiciones y privilegios que lograron, otros no terminan de dar el paso hacia la lucha por la soberanía conquistada con Chávez y que ahora es hipotecada junto al futuro de generaciones enteras de venezolanos.

Las empresitas que anuncian con las que firmaron los llamados “acuerdos de servicio conjunto” reviven los convenios operativos de la apertura petrolera. Volvimos al pasado que creíamos superado sin que la clase obrera petrolera se pronuncie.

La operación psicológica funcionó, desde altas autoridades hasta gerentes y dirigentes sindicales fueron apresados con la excusa de la corrupción. La baja en la producción no es el resultado de la conspiración encabezada por Rafael Ramírez, tampoco es el resultado de la ineptitud de las actuales autoridades, forma parte de un plan para justificar la privatización de facto de pozos petroleros, ese plan se despliega en nuestras narices sin que nadie diga nada. La desbandada de trabajadores de PDVSA es un resultado deseable de la actual dirección, deben tener hasta el número al que llevarán el personal de la industria petrolera, con cualquier excusa despiden trabajadores, jubilan sin previo aviso, colocan en puestos claves a “roba gallinas” que no saben nada de petróleo y provocan la renuncia de buena parte del personal medular y de apoyo.

Todos los trabajadores petroleros saben de lo que hablamos, lo viven día a día, presencian el despilfarro en medio de una situación que amerita austeridad, se prescinde de los procedimientos elementales de funcionamiento. Todo lo que es decidido abona al plan de privatización, de entrega del petróleo, dando comienzo a “una nueva era” como dice Quevedo, “una nueva metodología de desarrollo de campos”.

Ya no cuentan para nada los esfuerzos de los trabajadores de perforación direccional, cementación de pozos, y las filiales petroleras creadas por el Comandante Chávez en el Plan Robin Hood, que tenía como objetivo fundamental detener la transferencia de la renta petrolera a manos privadas. Con total impunidad no sólo se entregan contratos de servicio que podía asumir PDVSA con esfuerzo propio, sino que además se entregan pozos en flagrante violación a la Constitución y al Decreto 5200 promulgado por el Comandante Chávez.

Nos ven la cara de pendejos, y dirán los ingenuos que es necesaria la inversión para subir la producción. No saben lo que dicen, no entienden la política, la reducen a una crisis de la cual hay que salir como sea. Sigan creyendo que con los privados todo mejorará, sigan creyendo que el capitalismo será bueno porque Maduro es arrecho y lo controla con jugadas maestras, la arrogancia jamás podrá sustituir la realidad.

Ya no blasfemen hablando de socialismo, tampoco insulten la inteligencia hablando de retrocesos tácticos, no manoseen a Lenin hablando de dos pasos atrás y uno adelante, la realidad no funciona con arreglo a las fábulas y discursos políticos llenos de autoayuda y programación neurolingüística, tampoco es el resultado de la nobleza y buena intención de un pueblo. Lo que obtendrán junto a los privados es capitalismo, y el capitalismo es un gran generador de desigualdad y exclusión que no podrán sostener con subsidios.

Una revolución socialista no se construye jugando con indicadores económicos, monetizando, creando confianza en los inversores, ni con lingoticos que se ven sólo por televisión. Una revolución socialista se hace contra la explotación, la exclusión, la ética, los valores del capital, contra la enajenación del trabajo, poniendo al Estado al servicio de los intereses del pueblo.

Todos escuchamos a Chávez, recibimos sus explicaciones directas acerca de la política de plena soberanía petrolera, miles de trabajadores fueron reivindicados en la nacionalización de las operaciones acuáticas, con la creación de las filiales de servicios petroleros, las filiales no petroleras, todo para apuntalar la industrialización del país dejando de trasegar la renta a los privados. El propio Chávez propuso modificar los artículos 302 y 303 constitucionales para cerrar el paso a la privatización, ahí están los videos, los discursos ¿todo fue en vano?

Los trabajadores petroleros tienen la palabra…

 

Es Socialismo o la nada.

La continuidad de la revolución es la confederación.

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