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El Desprecio A Los Trabajadorespetroleros

EDITORIAL: EL DESDEÑO A LOS TRABAJADORES PETROLEROS

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara – Venezuela

Correo Electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache

 

¿Por qué tanto desdeño hacia los trabajadores y las trabajadoras de la industria petrolera? ¿A quién beneficia el debilitamiento del corazón económico de la nación?

Como es normal no todo el que lea estará de acuerdo con estas líneas, simplemente corresponderá al conocimiento de la industria petrolera que tenga cada lector la capacidad de comprensión de la magnitud del daño que se hace a uno de los pilares fundamentales de la Revolución iniciada por el Comandante Chávez.

Los trabajadores de la industria petrolera, hombres y mujeres, son expresión de valores y una cultura de trabajo necesarios para el impulso dado al proceso revolucionario en tiempos de Chávez. En primer lugar, la calificación de la fuerza de trabajo de PDVSA permitió el impulso de lo que el Comandante Chávez llamó el pago de la deuda social, las Misiones Sociales Bolivarianas se forjaron paralelas al burocratismo del Estado heredado. PDVSA y sus trabajadores apalancaron la organización y despliegue de Barrio Adentro (los panales, CDI, SRI, CAT), la Misiones Educativas (Censo Nacional, captación de facilitadores, elaboración del material educativo junto a los compañeros cubanos, puesta a disposición de instalaciones para la creación de Universidades). Todo esto se hizo a pesar de la incomodidad de las autoridades correspondientes o formales de esas áreas en muchos casos.

En segundo lugar, se socializaron las empresas necesarias para enfrentar los embates de la oligarquía, es el caso por ejemplo de Lácteos Los Andes, que llegó a atender 35% del mercado nacional y ahora no se sabe por qué no funciona, fue el caso también de PDVAL, creada por el Comandante Chávez en medio del acaparamiento y la escasez de alimentos impuesto por la oligarquía con la que hoy se acuerdan precios que no respetan. La importación de alimentos las realizaba el Estado y no testaferros y nuevos ricos como sucede ahora con los CLAP.

Mencionamos sólo algunos casos, hay otros como por ejemplo la Misión Vivienda, que tenía un sistema centralizado de acopio y distribución de materiales de construcción (Construpatria), fueron socializadas las fábricas de cemento, existían brigadas de construcción, maquinarias, todo dejado de lado para favorecer a los empresarios privados.

Se iniciaba la creación de las Filiales No Petroleras de PDVSA, llamadas a apuntalar el Programa de Industrialización de la Revolución Bolivariana, la base argumental del Programa consistía en detener la transferencia de la renta petrolera a manos de privados, así fueron recuperadas las actividades conexas a la industria petrolera (inyección de gas, vapor de agua, cementación de pozos, perforación direccional, operaciones lacustres o acuáticas para el tendido y sustitución de líneas o tuberías…).

Al estar estas actividades ahora en manos de los trabajadores de la industria petrolera nacional, se dejaban de pagar miles de millones de dólares a las transnacionales de servicios petroleros y a los privados nacionales, y esas divisas permitieron crear las filiales que ahora no sólo prestarían servicios a la industria, sino que además iniciarían el desarrollo de segmentos industriales en el país: desde la elaboración de tuberías con o sin costuras, aleaciones, desarrollo de software para la automatización de los procesos, investigación para el desarrollo tecnológico aplicado a la industria (lodos de perforación, surfactantes, aumento del factor de recobro, cabezales, kits de perforación direccional). Redundando así en la calificación de la fuerza de trabajo, creando valor agregado a las materias primas existentes en el país e impactando el sistema educativo nacional.

Todo lo anterior dejaba sin negocios a la vieja y nueva oligarquía, permitía además sacar al país de la dependencia, y se contaba con la fuerza de trabajo calificada para hacerlo, para ser una potencia por ejemplo en la prestación de servicios petroleros en los países OPEP y No OPEP, labor que hoy en día realizan las transnacionales de siempre (schlumberger, Halliburton, etc).

Lo que describimos es del conocimiento de los trabajadores petroleros, que ven con asombro como las autoridades amenazan con sustituirlos con jóvenes de chamba juvenil, como si la calificación, experiencia, trabajo social realizado, grado de especialización, no valen nada. No se trata de meritocracia, los trabajadores petroleros ganaron su lugar en la revolución con trabajo y compromiso, demostrados desde el sabotaje petrolero hasta hoy.

Quienes dirigen la industria petrolera desprecian la mística y el conocimiento, se niegan a reconocer el valor del trabajador petrolero. Antes decían que el petrolero no podía estar construyendo viviendas, distribuyendo comida, hoy dicen que pueden sustituir un aforador de pozos, perforador de taladros certificado, por un muchacho sin experiencia.

Esta política que desarrolla el gobierno nacional a través de algunos militares que no conocen lo que es el alma del trabajador petrolero sólo puede explicarse desde los planes de desnacionalización de la empresa. Todos los trabajadores y trabajadoras de la industria saben que la producción se puede recuperar sin subastarla al mejor postor.

Los voceros del PES que están en la Junta Directiva lo saben y no dicen nada, serán responsables ante la historia de la entrega más ruin de la independencia y la soberanía en el manejo de nuestros recursos naturales, conquistada por el Comandante Chávez.

Los llamados y autoproclamados “expertos petroleros” que dicen que la faja no es viable, no explican por qué en la apertura petrolera las transnacionales estaban en la faja, y por qué siguen invirtiendo en la faja, por qué los Chinos o los Rusos junto al General Quevedo violan el Decreto 5.200 que establece que las acciones son 60% para el Estado a través de PDVSA.

La Faja Petrolífera del Orinoco Hugo Chávez está siendo entregada, no cobran las regalías ni los impuestos que corresponden, no es un problema técnico, no es que el bloqueo impide la inversión, es una decisión política, es la capitulación del rumbo al socialismo.

Los trabajadores y las trabajadoras de toda la industria petrolera deben pronunciarse con fuerza, la política salarial persigue el objetivo de las renuncias masivas de los trabajadores que acelere la entrega. Hay que pelear por una política salarial justa pero también por preservar la soberanía e independencia en el manejo de la industria petrolera, legado fundamental de la Política de Plena Soberanía Petrolera del Comandante Chávez.

Es Socialismo o la Nada.

Sin Socialismo no hay Patria.

LA continuidad de la Revolución es la Confederación.

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