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El Pacto Con Las Cucarachas Financieras 2

EDITORIAL: EL PACTO CON LAS CUCARACHITAS FINANCIERAS

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara – Venezuela

Correo Electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache

 

¿Es posible hacer retroceder al imperialismo con pactos? ¿A quién benefician las negociaciones con los enemigos del pueblo?

Este es un editorial que no quisiéramos escribir pero que resulta ineludible. Hace dos días se reunió el Vicepresidente Económico con los banqueros, todo fue alegría y felicidad, las postales del encuentro son un poema, recuerdan la reunión del Presidente Maduro con los mismos banqueros y donde el presidente de la asociación bancaria definía a los banqueros venezolanos como “cucarachitas financieras”. En aquella reunión con Maduro ya se vislumbraba lo que hoy es un hecho: el pacto entre el gobierno y la banca.

Veamos cómo funciona ese pacto en sus rasgos generales. En primer término, se celebra el abatimiento del dólar ilegal, con “jugada maestra” del BCV ahora se pueden utilizar tarjetas internacionales en los punto de ventas del país, la tasa de cambio bolívar/dólar corresponde a 3.300 bolívares por dólar en estas operaciones. Como el dólar en la calle se canjea a menos de esos 3.300 bolívares, entonces “es negocio” pagar con esas tarjetas internacionales porque se puede pagar más que cambiando dólares en la calle para después ir a comprar con los bolívares obtenidos.

El gran detalle que no le importa a los apologistas de estas medidas es ¿quiénes tienen tarjetas internacionales con dólares en sus cuentas para aprovechar “la jugada maestra”? Las señoras que hacen buñuelos para vender, por ejemplo, no cuentan con estas tarjetas para comprar los insumos que necesitan.

Ahora bien, el pacto es celebrado con ironías por los portales que antes publicaban las cotizaciones del dólar ilegal, uno de estos portales se despidió con una canción de The Doors (The End) y ya no publica ninguna cotización.

Aunque en la retórica se hable de antiimperialismo, las medidas económicas que se toman y anuncian de manera marginal (por twitter) son a favor del capitalismo. 

Sabemos que mucha gente tomará estas líneas como impertinencias, atentados contra la necesaria unidad en momentos de asedio imperial, sin embargo, corremos el riesgo de la incomprensión para dejar nuestro testimonio ante la historia. Las medidas que se toman, apurados en medio de la situación, no se decidieron de un día para otro, vamos a recordar la reunión del Presidente Maduro con los banqueros en 2018, esto decía el presidente de la asociación bancaria:

“… Hay que decirlo acá sin ningún interés particular, sin ningún interés egoístico de parte de la banca, lo hemos planteado en las mesas de las discusiones, lo hemos explicitado en documentos en distintos momentos, es el tema de las tasas negativas. Usted con tanta experiencia durante estos 20 años tiene que entender perfectamente, que no es posible con una inflación como la que tenemos, de las magnitudes que tenemos, que las tasas de interés sean del 24%, hay una diferenciación extrema que promueve eso que usted condena y con toda la razón. No hay nada más barato que un crédito bancario, y ese crédito bancario barato es una tentación para incentivar la compra de divisas. Nosotros no planteamos que las tasas sean positivas presidente, no estamos planteando ni hemos planteado en ningún momento un interés particular para la banca, sino que esas tasas están demasiado bajas en el contexto de la economía que vivimos. Hay que ajustarlas presidente, progresivamente, selectivamente, privilegiando sectores económicos del país, castigando a otros sectores. En este nuevo comienzo que usted plantea hay que revisar, poner en el tapete la discusión nacional con seriedad, con objetividad, con buena voluntad, el tema de una revisión profunda, seria y transparente de las tasas de interés como un mecanismo para combatir esos ilícitos cambiarios que usted condena en la tarde de hoy”.

Y el gobierno así como dice la cucarachita banquera aumentó las tasas de interés de las tarjetas de crédito a 40% según la gaceta oficial número 41.575, este escribidor no tienen tarjeta de crédito pero sabe que mucha gente las usa para comprar comida en medio de la hiperinflación. Pero claro, como dice el banquero, las medidas “privilegian a unos sectores y castigan a otros”, está claro que los castigados son los mismos de siempre, los trabajadores asalariados y el pueblo sencillo en general. 

El gobierno nacional no decide ni gobierna con el pueblo, incluso los banqueros lo expresan con claridad y agradecen:

“…Gracias a esa concertación hemos podido insertar políticas particulares del sector privado a las grandes políticas nacionales”.

Es justamente lo que sucede, las políticas del sector privado son las que se asumen y no aquellas que beneficien al pueblo que apoya al gobierno. 

Alguien preguntará ¿qué proponemos? Estamos de acuerdo con el criterio de Lenin cuando expresaba:

“Los bancos constituyen, como es sabido, centros de la vida económica moderna, los centros nerviosos más importantes de todo el sistema capitalista de economía nacional. Hablar de una “reglamentación de la vida económica” y eludir el problema de la nacionalización de los bancos significa hacer gala de una ignorancia supina o engañar a la “plebe” con frases pomposas y promesas altisonantes, que de antemano se ha resuelto no cumplir (…) Sólo nacionalizando los bancos podrá conseguirse que el Estado sepa adónde y cómo, de dónde y cuándo se desplazan los millones y miles de millones. Y sólo ese control sobre lo bancos, centro, eje principal y mecanismo básico de la circulación capitalista, permitiría llevar a cabo de hecho, y no sólo de palabra, el control de toda la vida económica, de la producción y de la distribución de los productos más importantes…”

Esta no es una proposición desde el “ultraizquierdismo”, para quienes así la consideren deben recordar que es el Estado quien recibe las divisas del país, y es el Estado quien debería administrarlas con arreglo a los intereses del pueblo y no como dicen las cucarachitas financieras. Dirán que no es posible por la corrupción, respondemos que si el pueblo gobierna no habrá corrupción posible.

Si se nacionaliza la banca convocando a los trabajadores de los bancos a que conduzcan y orienten esa acción del Estado, no habrá corrupción posible. Se publicarían las ganancias de los sectores bancarios, empresariales y comerciales, y se reorientarían las riquezas del país a la producción organizada por el Estado junto a la Dirección Nacional del Poder Popular.

Al imperialismo se le derrota con el gobierno del pueblo, no con pactos con los capitalistas. Hoy 2 de febrero, cuando Chávez juró ante la moribunda, cerramos este editorial con el exhorto de nuestro Comandante hace 20 años, pero hoy más vigente que nunca:

“No podemos desfigurar el proceso o ese pueblo que está allí resucitado va a buscar sus caminos. Hoy recuperó credibilidad en una oferta, en una propuesta, en un camino, si la perdiera mañana, esa fuerza, así como el agua, va a buscar salida. Por eso imploro la voluntad, la buena voluntad de todos, para que entre todos le demos cauce a la revolución necesaria, porque es necesaria, en lo social, en lo económico, en lo político, en lo ético. Tenemos que revolucionarnos incluso nosotros mismos.”

“Yo no vacilaré un instante en hacer lo que tenga que hacer, no hay marcha atrás. Unirnos a los que quieren conservar esto tal cual está, buscar consenso con los que se oponen a los cambios necesarios, yo digo hoy como Bolívar: Es una traición”.       

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