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Lenin Y El Comercio Exterior

EDITORIAL: LENIN Y EL COMERCIO EXTERIOR

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara – Venezuela

Correo Electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache

 

¿No es evidente el extravío ideológico? ¿Vamos a seguir haciendo política desde los memes y el veto a las contradicciones? 

De toda la madeja de distracciones que hoy circulan se puede hacer una larga lista (no caeremos en esa tentación) que difumina la noción de política, trivializa la compleja situación que vivimos valiéndose de grotescas y elásticas frases como esa de la llamada «alegría del venezolano” que luce ya irracional dadas las circunstancias en las que literalmente la clase trabajadora no puede reproducir su vida ni la de su familia.

Este editorial es un llamado urgente que surge del rechazo a lo que Trotsky llamaba el “empirismo que vive de migajas, a todo lo espiritualmente informe y teóricamente disperso”, es necesario detenernos a pensar, a estudiar, hasta ahora el negar la realidad no ha resuelto nada, todo sigue empeorando.

Vamos a estudiar la historia revolucionaria, vamos a aprender con humildad, entendamos que “olvidar el pasado es correr el riesgo de dejar huérfano el futuro”. Exploremos algunos de los afluentes del cauce revolucionario que nos alimenta.

Las ideas de la Revolución Francesa impregnaron no sólo a Bolívar, Rodríguez y los independentistas venezolanos de la América Meridional, el influjo de las ideas de Condorcet, Herder, Voltaire, Montesquieu, Rosseau inauguró el “siglo de las luces” que también impregnó a los idealistas clásicos alemanes: Kant, Fichte, Schelling, Hegel avanzando hasta la concepción materialista de la historia con Marx. De ese remolino de historia, conocimiento, describiendo “rápido y mal” como solía decir un gran amigo y Profesor, llegamos a la Revolución Socialista de Octubre, la primera experiencia revolucionaria, socialista, exitosa de la humanidad. Nunca exenta de múltiples y complejos problemas así como de inconmensurables enseñanzas para todo aquel que se precie de seguir el cauce de la revolución. 

Hoy queremos compartir desde la angustia que nos invade una de esas enseñanzas.

Lenin, principal dirigente de la Revolución de Octubre, tal vez el revolucionario más odiado por la burguesía de todo el planeta, vivió meses de convalecencia entre 1922 y 1924 (año de su muerte) en los que priorizó cada esfuerzo vital en los temas que consideró fundamentales, llegó un momento en el que los médicos sólo le permitían dictar cartas durante cinco minutos al día, las dirigía a varios de los dirigentes del Comité Central del Partido. Lenin pudo desarrollar estas limitadas actividades entre diciembre de 1922 y marzo de 1923 cuando ya su situación de parálisis lo impedía de manera definitiva.

En el curso de la dramática situación, Lenin dictó y envió cartas dirigidas entre otros a León Trotsky, esto expresaba la misiva fechada el 13 de diciembre de 1922:

“En todo caso le rogaría en el próximo pleno se encargue de defender nuestro punto de vista común sobre la necesidad absoluta de mantener y consolidar el monopolio del comercio exterior (…) La vacilación sobre este punto particular nos causa un daño inaudito y los argumentos en contra se reducen enteramente a las acusaciones de imperfección del aparato (…) y renunciar al monopolio por ser imperfecto el aparato significaría tirar de la bañera al niño con el agua sucia”.  (1)

Lenin se refiere al Comercio Exterior y a la necesidad de que sea asumido por el Estado, llama la atención que en medio de su situación de salud se ocupara de este asunto, indica la importancia que le otorga a la posibilidad de planificar integralmente la economía para ponerla al servicio del pueblo, en una Rusia devastada por las guerras (la primera guerra mundial, la guerra civil, la guerra contra catorce ejércitos extranjeros conocida como La Entente).

En Venezuela, en varias ocasiones nos hemos referido a la necesidad de estatizar el comercio exterior, como una medida elemental para recuperar el control de las divisas del país que aún hoy siguen siendo entregadas a empresarios, comerciantes y banqueros agrupados en oligopolios que esquilman a los trabajadores y el pueblo con la anuencia del gobierno. La especulación con el tipo de cambio y el correspondiente sistema de fijación de precios, tienen su origen en el propio gobierno, hemos citado al Vicepresidente Económico (2), al Presidente Maduro (3) exponiendo sin pudor cómo entregan las divisas a los capitalistas evadiendo la discusión de la necesidad de que el comercio exterior lo asuma el Estado, no obstante, la razón para no hacerlo que se esgrime es la incapacidad del Estado y la corrupción, argumentos que por cierto no son nada novedosos.

Estos argumentos son los mismos que refuta Lenin cuando dice “se reducen enteramente a las acusaciones de imperfección del aparato (…) y renunciar al monopolio por ser imperfecto el aparato significaría tirar de la bañera al niño con el agua sucia”. Son las mismas excusas de hoy, como el Estado no funciona bien (y además no funciona bien porque sigue al servicio de la burguesía) hay que seguirle dando las divisas a los privados en vez de poner el Estado a funcionar al servicio del pueblo pobre y trabajador. a través de la Confederación Nacional del Poder Popular que hay que fundar.

La primera medida a tomar sería no entregar ni un dólar más a la oligarquía (ni a la vieja ni a la nueva), las divisas disponibles serían destinadas al plan de emergencia de recuperación del país. La nación cuenta con las divisas necesarias, también eso lo han demostrado los propios dirigentes, como Lacava que no pudo explicarle a Vladimir Villegas cómo importa los autobuses desde Estados Unidos, o el propio Presidente Maduro ofreciéndole a la burguesía parirle un hijo y criárselo.

El Comercio Exterior quedaría en manos del pueblo a través de la Confederación, que sería la encargada desde el Estado de planificar integralmente todo el circuito económico definiendo prioridades: alimentos, medicinas, producción petrolera…El pueblo de Bolívar y Chávez forjará su destino en la medida en que lo tome en sus manos. 

¡Ni un dólar más para la burguesía!

¡Todo el poder para el pueblo!

¡La continuidad de la Revolución es la Confederación!

FUENTES:

(1) Carta de Lenin a León Trotsky del 13 de diciembre de 1922. La última lucha de Lenin. Discursos y escritos (1922-1923). Editorial de Ciencias Sociales. La Habana. Año 2011. Páginas 190-191.

(2) “Hemos inyectado divisas directas a los sectores productivos de la economía real, a la agroindustria, a las grandes empresas, a las cadenas de comercialización, para que tengan la oportunidad de hacerse de divisas que no sean del mercado especulativo y aún así hemos tenido tasas cambiarias, marcadores de tasas cambiarias que terminan siendo las que regulan el mercado.”

Tarek El Aisami, Vicepresidente Económico, en el Taller de Economía con la delegación China. Noviembre de 2018

(3) “… A los empresarios privados les estoy pagando la nómina, algunos se quedaron locos, no saben cómo hice, pero tengo la nómina y les pagué el salario a los trabajadores de todas las industrias privadas…además les doy la materia prima en la boquita, le doy el maicito en la boquita pues, que quieres materia prima, toma tu materia prima, además les doy crédito en bolívares, diez mil millones de bolívares saqué, ¡pah! ¡pah! ¡pah! y le di sus créditos en bolívares para que operaran, tuvieran el capital, además les di 400 millones de dólares arrancandito hace dos o tres semanas para las importaciones necesarias ¿qué quieren? ¿qué te haga el muchacho y que te lo para también? ¿qué quieres? ¿qué te lo amamante?”

Presidente Maduro en la clausura del Congreso Obrero. Transmisión vía periscope

https://www.pscp.tv/w/1jMJgEmvnVqKL

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