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LA GASOLINA, EL SALARIO Y LA POLÍTICA PETROLERA

EDITORIAL: LA GASOLINA, EL SALARIO Y LA POLÍTICA PETROLERA

Roberto Carlos Palacios / Cátedra Che Guevara – Venezuela

Correo Electrónico: revolucionomuerte.info@gmail.com

Twitter: @catedrache y @rom2021

 

¿La gasolina dejó de ser una actividad estratégica para el gobierno nacional como reza el artículo 302 de la Constitución? ¿Cuál es el pensamiento del Comandante Chávez al respecto? ¿En nombre de la emergencia se puede acabar con la Política de Plena Soberanía Petrolera? 

Algunos dirigentes se molestan si se compara el salario mínimo con el precio actual de la gasolina, pretenden compararlo con bebidas chatarra o golosinas, en su afán de veto a las contradicciones pretenden arrastrarnos a todos hacia la justificación a priori del nuevo esquema de funcionamiento de la distribución de combustible.

Se difunden los precios de la gasolina en el continente en dólares por litro para resaltar el precio de la gasolina en Venezuela como el más bajo, sin embargo, cuando ese precio se relaciona con el salario mínimo surgen algunas consideraciones interesantes. Veamos la siguiente tabla:

La gasolina que se vende subsidiada en Venezuela cuesta hoy 0,025 $/Litro (5.000 Bs.S/Litro), si se logra surtir y se utilizan los 120 litros mensuales que otorga el subsidio estaríamos hablando de 3,12 $ mensuales calculados a tasa oficial (al momento de escribir este artículo), eso representa el 78% del salario mínimo mensual venezolano. Al hacer el mismo procedimiento con Colombia por ejemplo, la proporción respecto al salario mínimo alcanza 28,47%. En Chile, el impacto en el salario mínimo por surtir 120 litros mensuales es de 30,97%, en Ecuador 14,70%.

De lo anterior se desprende que no es suficiente decir que la gasolina venezolana es la más barata del continente o el mundo, el impacto que tiene en los trabajadores asalariados el nuevo precio objetivamente no es despreciable, tiene un peso importante.

Las 200 Estaciones de Servicios Privatizadas

Otro aspecto del esquema implantado por el gobierno nacional es la insólita privatización de 200 Estaciones de Servicio. Veamos lo dicho por el presidente Nicolás Maduro al momento de anunciarlo: 

“Hemos dispuesto 200 estaciones de gasolina para que vendan libremente este producto Súper Premium al precio internacional en moneda libremente convertible, en divisa, en petro, se van a establecer mecanismos con tarjeta. El precio va a ser el precio internacional fijado en 0,5 centavos de dólar el litro de gasolina. En Colombia creo que está en 0.7… 0.63 centavos dice el experto Jorge Rodríguez (…) Nosotros lo estamos colocando en 50 centavos de dólar, ahí está la tercera modalidad de 200 bombas de gasolina a precio internacional gestionadas por empresarios privados que están trayendo su gasolina. Una nueva modalidad que surgió ahora, la crisis siempre crea nuevas oportunidades y yo le abrí las compuertas, están importando gasolina privados, bienvenidos, espero que el gobierno de Estados Unidos no persiga los barcos de los empresarios privados que traen la gasolina como cualquier otro bien. Es como un empresario compre zapatos en Filipinas ¿verdad? compre duraznos en China, compre camisas en Vietnam y las traiga pa venderlas en Venezuela ¿verdad? Compran gasolina, se traen su barco en 200 bombas de gasolina para el que tenga acceso en moneda internacional, a través de un sistema de pago que va a haber allí compra la gasolina que quiera sin ningún tipo de problema.”(1)

En otras palabras, desde el alto gobierno se considera la distribución de la gasolina una actividad económica cualquiera, comparable con la venta de zapatos, duraznos y camisas, lo cual nos hace retroceder a principios del siglo XX cuando en época de Juan Vicente Gómez la explotación petrolera se realizaba a través de concesiones en las cuales la naturaleza de los impuestos que se establecían correspondían al que se percibía por parte del Estado al gravar cualquier otra actividad, es decir, para entonces la actividad petrolera era considerada una actividad económica similar a las ya conocidas, por ejemplo la agricultura, ganadería, el comercio. Desde el punto de vista fiscal era lo mismo tener una panadería que una concesión petrolera. 

Hace justamente 100 años por estos días era promulgada la primera Ley de Hidrocarburos en Venezuela, corría el año 1.920 y su artífice, Gumersindo Torres reconocía que: “…Hasta hace poco, verdaderamente a ciegas se procedió en los contratos, que para exploraciones y explotación del petróleo se celebraron, por lo que de ellos pocas o ningunas ventajas a obtenido la Nación…”(2)

La Primera Guerra Mundial (1914-1918) permitió esclarecer la extraordinaria importancia del petróleo tanto en la guerra como en la industria moderna en auge en el mundo, lo cual en nuestro país desembocó en la referida Ley de Hidrocarburos de 1.920 a partir de la cual la explotación petrolera deja de ser una actividad económica más, y pasa a tener su propia legislación.

A un siglo de distancia, hoy se desconoce cuál es la base jurídica que sustenta la entrega de estas 200 Estaciones de Servicio, qué avala el régimen de propiedad privada sobre una actividad que debe ser considerada estratégica de acuerdo al artículo 302 de la Constitución Bolivariana:

“El Estado se reserva, mediante la ley orgánica respectiva, y por razones de conveniencia nacional, la actividad petrolera y otras industrias, explotaciones, servicios y bienes de interés público y de carácter estratégico…”

También la logística para la distribución de combustible es estratégica y especializada, y permite inferir que estos empresarios privados de los cuales no se conoce nada (quiénes son, si invirtieron algún capital se desconoce el origen de los mismos, mediante cuál procedimiento legal fueron adjudicados y un largo etcétera) utilizan la infraestructura de PDVSA (terminales de embarque, tanques de almacenamiento, poliductos, cisternas, infraestructura de la estación de servicio ya construida) y su personal (trabajadores de Mercado Nacional, Empresa Nacional del Transporte, Gerencias de Plantas de Distribución, Gerencias de los Distritos, Seguridad Industrial e Higiene Ocupacional, la Gerencia de Estaciones de Servicio, Ventas Industriales) para su beneficio particular. 

Es grave lo afirmado por el Presidente Maduro dado que existe toda una historia, una evolución en materia petrolera que con el Comandante Chávez tuvo su cúspide en la Política de Plena Soberanía Petrolera, basada -como hemos referido en otros editoriales– en el control operacional de la industria petrolera sin el cual no es posible el régimen fiscal anclado en las regalías. La desnacionalización de la industria petrolera avanza a contramano del pensamiento y la obra del Comandante Hugo Chávez poniendo en riesgo su legado y el futuro de generaciones enteras.

Incluso el Comandante Chávez reflexionaba en 2.007 acerca de los gazapos en la Constitución Bolivariana que dejaban abierta la posibilidad de la privatización del petróleo y sus derivados (el gas, la gasolina, el asfalto, etc):

“(…) Fíjense, Luis Brito apunta bien aquí en algunos artículos de nuestra Constitución que deben ser reformados –no cabe duda–. El artículo 302 por ejemplo, donde el Estado se reserva la actividad petrolera, pero no así la gasífera, es una sola palabra pero las palabras son las palabras. Ahí debe estar es, la actividad de hidrocarburos líquidos, sólidos y gaseosos, el asfalto y todo eso. 

(…) El Artículo 303 también dice que el Estado se reserva la soberanía, por razones de soberanía económica, política y de estrategia nacional, el Estado conservará la totalidad de las acciones de Petróleos de Venezuela o del ente creado para el manejo de la industria petrolera, pero viene aquí el pero, exceptuando la de las filiales, asociaciones estratégicas, empresas y cualquier otra que se haya constituido, o se constituya como consecuencia del desarrollo de negocios de Petróleos de Venezuela, la privatización, pues, esto hay que cerrarlo, hay que modificarlo, ni filial, ni nada, aquí no se privatiza más nada…” (3)

Plena vigencia conservan las reflexiones del Comandante Chávez, a pesar de que algunos denominados “expertos petroleros” como el Señor Paravisini intenten justificar el gazapo de la gasolina: “En entrevista concedida a Eduardo Rodríguez en el programa A Tiempo de Unión Radio, agregó que la venta de gasolina por parte de privados no está sujeta a las leyes orgánicas de Reordenamento del Mercado Interno de Combustible y la Ley de Hidrocarburos debido a que el 20 de febrero el Ejecutivo lanzó un decreto de Estado de Excepción y de Emergencia en materia energética. Se creó la comisión presidencial Alí Rodríguez Araque que tiene los poderes para ir atendiendo el problema energético, que tiene que ver con la producción, refinación, petroquímica y el tema del gas (…) Ese es el marco legal que está apoyando las decisiones que se están tomando”.  (4)

Ni la Comisión Alí Rodríguez Araque, ni el Estado de Excepción y Emergencia, ni el Presidente Maduro están por encima de la Constitución Bolivariana. 

¡No a la privatización de PDVSA!

 

Fuentes:

(1) Transcripción propia tomada de Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=uPW-8a1ZjOE

(2) Bernard Mommer. La Cuestión Petrolera. Fondo Editorial Darío Ramírez. PDVSA. Año 2010. Pág. 7.

(3) Ver el Video de Tatuy TV (Premio Nacional de Periodismo Comunitario) donde Chávez propone la modificación de los artículos 302 y 303 de la actual Constitución.

https://www.youtube.com/watch?v=2pjJw3kMzN8

(4) Nota de prensa tomada del sitio web Noticias al minuto: https://noticiaalminuto.com/sin-rodeos-abastecimiento-de-combustible-garantizado-por-operatividad-de-refinerias-paravisini/

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